La hipomineralización incisivo molar en los niños

Dientes manchados en niños


Cuando aparecen los primeros dientes definitivos de nuestros hijos solemos prestar atención a si están bien colocados, si tienen caries o si el cepillado es correcto. Sin embargo, en algunas ocasiones los padres descubren que uno o varios dientes presentan manchas de color blanco, amarillo o marrón, una sensibilidad mayor de lo habitual o incluso un esmalte que parece deteriorarse poco después de la erupción. Una posible explicación es la hipomineralización molar-incisivo, también conocida como HMI o MIH por sus siglas en inglés. Se trata de una alteración del desarrollo del esmalte que afecta principalmente a los primeros molares permanentes y, en determinados niños, también a los incisivos. Aunque el nombre pueda resultar desconocido para muchas familias, es una alteración que vemos en odontopediatría y que conviene detectar cuanto antes. El diagnóstico precoz permite proteger los dientes afectados, reducir las molestias y evitar que un esmalte debilitado termine ocasionando problemas mayores. En este artículo explicamos qué es la hipomineralización dental, cómo pueden reconocerla los padres y qué opciones existen para cuidar los dientes de los niños que presentan esta condición.

¿Qué es la hipomineralización incisivo-molar?


El esmalte es la capa exterior que protege nuestros dientes. Aunque parece una estructura sencilla, su formación comienza mucho antes de que el diente aparezca en la boca. En los niños con hipomineralización molar-incisivo, determinadas zonas del esmalte no adquieren una mineralización adecuada durante su desarrollo. Como consecuencia, el esmalte puede ser más poroso, frágil y sensible de lo normal. La HMI afecta principalmente a uno o varios de los primeros molares permanentes, conocidos coloquialmente como “muelas de los seis años”. También puede aparecer en los incisivos permanentes. Es importante tener en cuenta que no todos los dientes tienen que estar afectados de la misma manera. Un niño puede tener un molar con una alteración importante mientras que otro presenta solamente una pequeña mancha. Además, la gravedad puede variar considerablemente. Existen casos leves que apenas causan molestias y otros en los que el esmalte se deteriora con relativa facilidad después de que el diente haya salido. La American Academy of Pediatric Dentistry señala que estos dientes pueden tener una mayor vulnerabilidad frente a la sensibilidad, la pérdida de estructura dental y la caries, por lo que su seguimiento resulta especialmente importante.

¿Cómo pueden saber los padres si un niño tiene hipomineralización?


Una de las características más visibles de la hipomineralización es el cambio de color del esmalte. Los dientes afectados pueden presentar zonas bien delimitadas de tonalidad: blanca o crema, amarillenta, amarillo-marrón y marrón. Estas manchas no significan necesariamente que exista una caries. De hecho, pueden estar presentes desde el momento en que el diente aparece en la boca. También es posible observar que una parte del esmalte parece más rugosa o frágil. Sin embargo, uno de los síntomas que más suele llamar la atención es la sensibilidad dental. El niño puede explicar que determinados dientes le molestan al beber agua fría, comer alimentos calientes o incluso durante el cepillado. En otros casos no sabe identificar exactamente lo que sucede y simplemente evita que sus padres cepillen una determinada zona. Esta sensibilidad puede hacer que el niño cepille peor ese diente, lo que favorece la acumulación de placa y aumenta el riesgo de aparición de otros problemas. Los organismos sanitarios especializados describen precisamente la sensibilidad, la alteración de color y la posible pérdida progresiva de estructura como algunas de las manifestaciones más habituales de la HMI.

¿Por qué aparece la hipomineralización y a que edad ?


Esta es una de las preguntas más habituales de los padres y también una de las más difíciles de responder. Actualmente, no existe una única causa que explique todos los casos. La investigación considera que pueden intervenir diferentes factores durante el periodo en el que estos dientes se están formando. Lo más importante para las familias es entender que la presencia de HMI no significa necesariamente que el niño se haya cepillado mal los dientes. A diferencia de la caries, estamos hablando inicialmente de una alteración producida durante el desarrollo del esmalte. La causa exacta continúa investigándose y se considera probablemente multifactorial. Se han estudiado diferentes circunstancias relacionadas con los primeros años de vida, pero no siempre es posible determinar por qué un niño concreto presenta esta alteración. Por ello, cuando aparece una mancha sospechosa, lo más adecuado no es intentar buscar una explicación en casa, sino realizar una valoración profesional.

La hipomineralización molar-incisivo suele hacerse especialmente evidente entre los 6 y los 7 años, coincidiendo con la aparición de los primeros molares permanentes y los incisivos definitivos. Este momento tiene una particularidad importante. Los primeros molares definitivos aparecen al fondo de la boca sin que previamente tenga que caerse ningún diente de leche. Debido a ello, algunos padres pueden pensar que se trata de nuevos dientes temporales.  Sin embargo, esas muelas son ya definitivas y tendrán que acompañar al niño durante toda su vida. Por esta razón, resulta especialmente recomendable mantener revisiones odontopediátricas durante la etapa del recambio dental. El profesional puede comprobar cómo están erupcionando las nuevas piezas y detectar alteraciones del esmalte antes de que produzcan complicaciones.

¿La hipomineralización es lo mismo que una caries?


No. Aunque ambas situaciones pueden terminar afectando al esmalte, su origen es diferente. La hipomineralización es un defecto del desarrollo del esmalte. El diente ya aparece en la boca con determinadas zonas cuya estructura no se ha mineralizado correctamente. Por su partel, ca caries es una enfermedad en cuya aparición intervienen diferentes factores relacionados, entre otros aspectos, con las bacterias de la placa, la alimentación, la exposición frecuente a azúcares fermentables, la higiene y las características particulares de cada paciente. Sin embargo, ambas situaciones pueden relacionarse. Cuando el esmalte está debilitado puede deteriorarse con mayor facilidad. Si además el niño evita cepillar ese diente porque siente molestias, las posibilidades de desarrollar caries pueden aumentar. Esta es una de las principales razones por las que interesa detectar la HMI de manera temprana.

¿Cómo se trata la hipomineralización en los niños?


No existe un tratamiento idéntico para todos los pacientes. La elección depende principalmente de qué dientes están afectados y de la intensidad del defecto. Cuando la HMI es leve, uno de los principales objetivos será proteger el esmalte y prevenir su deterioro. El odontopediatra puede recomendar medidas preventivas como aplicaciones profesionales de flúor, productos destinados a controlar la sensibilidad o selladores en determinadas superficies dentales. En casos donde el esmalte ha sufrido una pérdida mayor puede ser necesario recurrir a tratamientos restauradores para proteger el diente y devolverle su función. Cuando existe una afectación importante de los molares, el tratamiento debe planificarse cuidadosamente y puede requerir seguimiento a largo plazo. En casos graves existen distintas posibilidades terapéuticas, que deben valorarse individualmente teniendo en cuenta la edad del niño, el estado del diente, su desarrollo y la situación general de la mordida. Las recomendaciones actuales en odontopediatría contemplan desde tratamientos preventivos en alteraciones leves hasta restauraciones y otras alternativas cuando existe una pérdida importante de estructura dental.

La importancia de detectar la HMI a tiempo


La hipomineralización molar-incisivo puede pasar inadvertida inicialmente, especialmente cuando afecta a los molares situados al fondo de la boca. Sin embargo, un diagnóstico temprano permite empezar a proteger el esmalte antes de que el deterioro sea mayor. Los padres deberían consultar con el odontopediatra si observan manchas blancas, amarillas o marrones en los dientes definitivos, si una muela parece romperse con facilidad o si el niño presenta una sensibilidad que le impide comer o cepillarse con normalidad. No todas las manchas significan que exista hipomineralización y tampoco todos los casos tienen la misma gravedad. Solo una exploración profesional permite determinar qué está ocurriendo. En Praxis Dental Toledo, como especialistas en odontopediatría, podemos valorar el desarrollo de la dentición infantil y detectar de forma precoz alteraciones en los dientes de leche y permanentes. Las revisiones durante los años de recambio dental son especialmente importantes. Además de controlar la aparición de caries y la evolución de la mordida, permiten comprobar que los nuevos dientes definitivos presentan un esmalte saludable. Si has observado alguna mancha extraña en las muelas o incisivos de tu hijo, sensibilidad durante el cepillado o cualquier cambio que te preocupe, pide una revisión. Una actuación temprana puede ayudarnos a proteger sus dientes y mantener su sonrisa sana durante muchos años.

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