Cuidar las encías inflamadas en bebés

Aiviar el dolor de encías inflamadas en bebés

La erupción de los primeros dientes de leche en los bebés es un hito importante en su desarrollo. El proceso de aparición de la primera dentición en bebés comienza alrededor de los 6 meses de edad y se prologan hasta que estos cumplen los 2 años. Sin embargo, este proceso suele venir acompañado de un trastorno muy molesto: las encías inflamadas. Cuando comienzan a brotar los dientes de leche, las encías están sometidas a mucho estrés por la erupción y formación de las piezas dentales. La inflamación gingival suele traducirse en síntomas como el dolor de las encías, así como el enrojecimiento de las mismas. Asimismo, las consecuencias de estos síntomas incluyen el babeo excesivo, el mal humor o la dificultad para comer de los bebés. Como padres, es fundamental aprender cómo aliviar el malestar de los más pequeños de la casa. A continuación, vamos a mostraros algunas soluciones efectivas para evitar o reducir la inflamación de las encías de los bebés. Tanto métodos naturales como productos recomendados por los profesionales de la salud dental infantil, es decir, los odontopediatras.

¿Qué síntomas provocan las encías inflamadas en los bebés?

Como ya os hemos indicado, lo habitual es que a los 6 meses de edad de comienzo la erupción de los dientes de leche en los bebés. Generalmente, los primeros dientes de leche en brotar son los incisivos centrales inferiores y superiores. Las encías inflamadas de los más pequeños suele manifestarse de las siguientes maneras:

-Babeo excesivo.

-Masticar y llevarse objetos a la boca.

-Irritabilidad y dificultad para dormir.

-Dolor y sensibilidad en las encías.

-Enrojecimiento de las encías.

-Aumento de la temperatura corporal, pero sin fiebre.

¿Cómo reducir los síntomas de encías inflamadas en bebés?

Masajear suavemente la encía: una manera sencilla y efectiva de mitigar el dolor provocado por la inflamación de la encía del bebe es masajearla de forma suave. Lo primero que hay que hacer es lavarse con agua y jabón abundante las manos, para evitar la trasmisión de bacterias en la cavidad oral. A continuación, con un dedo, frotamos suavemente la encía con movimientos circulares. Este procedimiento alivia de manera temporal el dolor que siente el bebé y, además, lo distrae.

Anillos de dentición refrigerados: se trata de unos dispositivos diseñados de tal manera que parecen juguetes a los ojos del bebé. El pequeño lo morderá durante todo el tiempo que dure el proceso de erupción de los dientes de leche. Los anillos de dentición se suelen enfriar en el refrigerador. Como sabemos, el frío calma el dolor y la inflamación, por lo que estos dispositivos son bastante eficaces. No obstante, debemos seguir las instrucciones del fabricante y observar al bebé mientras los usa.

Mordedores de silicona: cabe también la posibilidad de emplear los mordedores de silicona para mitigar el dolor por la inflamación de las encías. Al igual que los anillos, estos dispositivos están diseñados en forma de juguete. Igualmente, tienen como objetivo que el bebé los muerda, lo cual alivia el dolor en la encía. Debemos adquirir mordedores que sean seguros para la salud de los más pequeños y aptos para su edad.

Paños húmedos y fríos: se trata de un remedio casero, pero muy efectivo a la hora de aliviar los síntomas provocados por las encías inflamadas. Consiste en emplear un paño húmedo y frío que se envuelve alrededor de nuestro dedo para, después, frotar la encía del bebé. El frío y la presión suave ayudan a calmar el dolor y reducir la inflamación.

Asistir a un odontopediatra: en caso de que este trastorno perdure demasiado tiempo o le cause mucho dolor al bebé, es fundamental acudir a la consulta de un odontopediatra. Estos profesionales en la salud dental de los pequeños son quien mejor sabrán cómo evaluar la situación y tratar al bebé. Además, durante el chequeo pueden hallar otros problemas bucodentales.

Analgésicos para la los dientes: a veces, el odontopediatra puede recomendar el empleo de analgésicos para aliviar el dolor y la inflamación de las encías de los más pequeños. Si sucede esto, los padres deben seguir las instrucciones de uso de estos fármacos, así como las dosis recomendadas por el odontopediatra.

¿Qué tratamientos evitar para las encías inflamadas? 

Remedios de venta libre: en Internet podemos encontrar geles y pastillas sin regulación que aseguran aliviar la inflamación de las encías. Sin embargo, se trata de productos que no han pasado por ningún control, por lo que suelen producir efectos secundarios como las convulsiones y las dificultades respiratorias.

Medicamentos a base de benzocaína y lidocaína: estos analgésicos pueden ser perjudiciales, incluso mortales, para tu bebé.

Collares o pulseras para los dientes: estos dispositivos no tienen un diseño que evite que los bebés se atraganten o sufran algún tipo de lesión en su boca o infección.

La inflamación de las encías durante la aparición de los dientes de leche es un trastorno que padecen la mayoría de los bebés. Los padres deben aliviar este dolor a sus pequeños a través de masajes, anillos, mordedores o analgésicos, pero siempre recomendamos por los especialistas. En los casos más graves, la mejor solución es acudir a la clínica de un profesional de la salud dental infantil. Los odontopediatras son quienes mejor pueden ayudarnos a mitigar los síntomas de la inflamación de las encías.

Consejos para la salud oral en bebes

Contrario a lo que la mayoría de los padres piensan, cuidar la salud bucodental de los bebes recién nacidos es muy importante. A pesar de toda la información disponible sobre este tema, por desgracia, muchos padres siguen ignorando la salud oral de sus recién nacidos hasta la erupción de los primeros dientes. Este tipo de acciones desacertadas pueden generar números problemas bucodentales en el futuro. Por ejemplo, si no se llevan a cabo la limpieza correspondiente la placa bacteria del bebe aumenta hasta provocarles halitosis (mal aliento) e infecciones orales. Del mismo modo, al no llevar un cuidado adecuado de la boca del bebe este tiene muchas más probabilidades de desarrollar caries y sentir molestias durante la aparición de los dientes. Por este motivo, a continuación desde Praxis Dental Toledo os dejamos diez consejos sobre cómo cuidar la salud oral de vuestros bebes. ¡Si seguís al pie de la letra estas recomendaciones, la salud bucodental de vuestros hijos os lo agradecerá!

  1. Limpiar la cavidad oral con una gasa

Se trata de una sencilla tarea que puede ahorraros muchos quebraderos de cabeza en el futuro. En primer lugar, coger un trozo de gasa estéril y humedecerla en agua tibia hervida. Posteriormente, envolver con la gasa vuestro dedo índice y pasarla por las encías, la lengua y el paladar del recién nacido. De esta manera, retiraréis cualquier resto de comida que pueda haber quedado en la cavidad oral del bebe. Desde Praxis Dental Toledo os recomendamos hacer esta acción después de cada comida o, al menos, dos veces al día. De todos modos, y como suelen explicar los odontopediatras, la frecuenta de este “dedo cepillo” dependerá tanto de los alimentos que ingiera él bebe como de su edad.

  1. Evitar el contacto de vuestra saliva con la del bebe

El simple hecho de besar directamente al bebe en su boca puede genérale muchos problemas bucales y de salud general. Recordad que los bebes – sobre todo, los recién nacidos- son muy delicados ante cualquier tipo de infección, virus o bacteria. La cavidad oral de los adultos tiene una cantidad de bacterias mucho mayor que la de los bebes por lo que el contacto directo –en especial de la saliva- a través de los besos puede provocarles numerosas enfermedades. Además, tenéis que procurar que él bebe comience a usar el hilo dental en cuanto tenga dientes que entren en contacto entre sí.

  1. No sopléis los alimentos

Nuestros odontopediatras de Praxis Dental Toledo a menudo recomiendan este tipo de precauciones a los padres. Y es que inconscientemente con este tipo de acciones estamos introduciendo miles de bacterias y virus en la comida del bebe. Lo ideal es que esperéis a que la comida se enfríe por si sola

  1. Enseñad a vuestros hijos a cuidar de su salud oral

A partir de los dos años los niños ya tienen la suficiente capacidad como para empezar a cepillarse por sí solos los dientes. Por esta razón, es importante que vuestros hijos comiencen desde esa edad a preocuparse por su salud oral. Obviamente, con solo dos años todavía son demasiado jóvenes para cepillarse adecuadamente los dientes. En este sentido, los padres deben estar a su lado en todo momento para garantizar que tanto los dientes como las encías y la lengua quedan totalmente limpias. Además, su hijo debe cepillarse los dientes con pasta dentífrica con flúor.

  1. No excederse con la cantidad de pasta dentífrica

Los niños menores de tres años únicamente deben aplicar sobre el cepillo de dientes una cantidad de pasta similar al tamaño de un grano de arroz. Por supuesto, pasta dentífrica fluorada. Los niños de entre 3 y 6 años pueden utilizar una cantidad de pasta similar al tamaño de un guisante. Según la mayoría de los odontopediatras, pasada la edad de seis años, los niños pueden usar la cantidad que vean conveniente, pero asegurándose de que sus dientes quedan limpios.

  1. No acostar a los bebes con el biberón

Al menos cuando este contenga líquidos azucarados, puesto que los azúcares pueden provocarles complicaciones como la caries del biberón. Además, recordad que es imprescindible cepillar los dientes y las encías del bebe antes de que se vaya a dormir.

  1. Evitar mojar el chupete en sustancias dulces

Resulta muy habitual, para que los pequeños aprendan nuevos sabores, que los padres mojen el chupete de los bebes en bebidas o alimentos con alto contenido en azúcar. Sin embargo, esta acción resulta contraproducente, puesto que las sustancias azucaradas permanecen más tiempo en la boca del niño y dañan sus dientes.

  1. Cuidar su alimentación

En consonancia con el punto anterior, los padres deben cuidar la alimentación de los niños. La mayoría de los odontopediatras recomiendan elegir una dieta equilibrada que evite en la medida de lo posible el consumo de azúcares. Además, cuando él bebe vaya a consumir estos productos, traten de que lo haga durante las comidas principales no entre ellas. La saliva adicional que se produce durante una comida ayuda a enjuagar los alimentos de la boca.

  1. Mordedor para las épocas de erupción

La salida de los dientes ocasiona molestias a los niños, puesto que sus encías se inflaman por la tensión que la erupción de estos les provoca. En esta etapa es cuando los odontopediatras recomiendan que los niños usen el mordedor. Es imprescindible lavar frecuentemente con agua y jabón los mordedores para evitar la proliferación de bacterias.

  1. Evitar los malos hábitos

Enseñar a los niños desde que tienen uso de razón la importancia de cepillarse los dientes después de cada comida. Hay que incentivar a los pequeños de la casa a lavarse los dientes y a que entiendan que su salud bucodental es muy importante. De esta manera, por si solos, serán capaces de mantenerla sana sin mucho esfuerzo.