El verano y los dientes de los niños

Con la entrada del verano llegan las vacaciones escolares para los niños. En esta época del año con tanto tiempo libre para jugar con sus amigos, ir a la piscina o de vacaciones, la rutina de nuestros hijos cambia completamente así como su alimentación. Durante estos meses veraniegos los niños consumen más refrescos azucarados, helados y chucherías que en cualquier otra etapa del año, mientras que sus padres suelen ser más permisivos cuando les toca cepillarse los dientes. Sin embargo, se trata de un error más grave y común de lo que imaginamos ya que deberíamos tener en cuenta que la salud bucodental no entiende de vacaciones. Además, durante los días de calor es cuando más trabajan las bacterias de la boca.

Si descuidamos el cepillado de los dientes de nuestros hijos durante el verano, los helados, las chucherías o los refrescos actuaran como el combustible perfecto para que las bacterias actúen con más fuerza y rapidez sobre sus dientes. Al cabo de unas pocas semanas, sin seguir una limpieza bucal adecuada, nuestros hijos pueden comenzar a sufrir las primeras caries de su vida. Por lo tanto, desde Dentista Infantil Toledo queremos mostraros cuales son los hábitos que deben seguir vuestros hijos durante las vacaciones de verano, para que el cambio en su alimentación y en su rutina no afecte a la salud de sus dientes.

ESTOS SON LOS HÁBITOS QUE DEBEN TOMAR LOS NIÑOS PARA CUIDAR DE SUS DIENTES DURANTE EL VERANO.

1) Cuidar su alimentación

Como dijimos anteriormente en verano los niños cambian su dienta ya que consumen muchos más zumos, refrescos, chucherías, dulces y helados. A las bacterias de la boca les encantan los alimentos ricos en azucares ya que les facilita mucho el trabajo. Por lo tanto, debemos intentar que nuestros hijos reduzcan el consumo de estos alimentos y que se cepillen los dientes después de cada comida. Además, las bebidas carbonatadas descalcifican el esmalte de sus dientes de leche fácilmente ya que este es mal débil que el de la dentadura definitiva.

Conviene enseñar a nuestros hijos desde muy pequeños a tomar solo zumos y refrescos sin azúcar. Asimismo, deben tomar mas frutas frescas que helados o chucherías. Las frutas de temporada como la sandia, el melón, la papaya o el melocotón son alimentos muy refrescantes, saciantes y dulces. Por ejemplo, la sandia contiene gran cantidad de agua y al ser tan dulce gusta mucho a los niños pequeños además, no serie necesario cepillarse los dientes tras su consumo.

2) Ojo al cloro de las piscinas

Los productos químicos como el cloro de las piscinas afectan a la salud de los dientes y pueden provocar la aparición de manchas en estos. Esto ocurre porque el agua de las piscinas tienen un PH superior al de la saliva acelerando la descomposición de las proteínicas salivales. Cuando las proteínas salivales se descomponen demasiado rápido se acumulan en los dientes en forma de sarro marrón dando lugar a estas pequeñas manchas de las que hablamos.

Si nuestros hijos se bañan de forma esporádica en la piscina, con que usen de forma regular flúor evitaran este tipo de caries. Recordad que el flúor solo se recomienda en niños a partir de los seis años de edad. En caso de que el niño no haya cumplido todavía los seis años o acuda todos los días a la piscina, se recomienda el uso de un protector oral.

3) Llevar siempre encima un kit de limpieza

En verano las actividades al aire libre estar a la orden del día. Son fechas para pasarlas con nuestros hijos en la playa, la piscina, haciendo senderismo o en un camping, por lo que con facilidad olvidamos llevar encima el cepillo y la pasta de dientes. Recuerda llevar siempre contigo cepillo, pasta, flúor o el hilo dental, para que tus hijos no estén días enteros sin lavarse los dientes.

Si finalmente olvidastés en casa estos accesorio o no los cogistes porque ocupaban demasiado espacio en tu mochila, los chicles sin azuzar servirán para limpiar los dientes de tus hijos. Los chicles sin azúcar son un buen remedio para salir del apuro, sobre todo, cuando se ingieren comidas entre horas como chucherías o dulces. Estos chicles previene la caries y ayudan a eliminar restos de comida sin embargo, solamente el cepillado previene totalmente la caries.

4) Hidratarse correctamente

Los niños pueden sufrir deshidratación en verano pues las altas temperaturas junto con las actividades al aire libre, les obligan a ingerir muchas más agua de lo normal. Cuando no bebemos la suficiente agua la producción de saliva se reduce significativamente, por lo que la boca pierde su acción protectora frente a las bacterias. Debemos prestar mucha atención a la cantidad de agua que toman nuestros hijos durante el verano, obligándoles si es necesario a beber inclusos cuando no tengan se.

Los mitos sobre los dientes de los niños

En la calle, en Internet, en las Redes Sociales… son muchos los mitos y bulos que circulan sobre los dientes de nuestros hijos. Sin embargo, como mitos debemos de ignorarnos y no tomarlos en serio o de lo contrario, no podremos cuidar correctamente de la salud bucodental de los más pequeños. A continuación, os desvelaremos que hay de cierto realmente en este tipo de leyendas urbanas, ya que si se toman como ciertas podemos dañar la salud de los dientes de los niños.

PRINCIPALES MITOS SOBRE LOS DIENTES DE LOS NIÑOS

1) Es normal que las encías sangren durante el cepillado: una autentica leyenda urbana totalmente falsa que parece una broma de mal gusto. Desde hace tiempo en muchos lugares se asegura que el sangrado de encías es sinónimo de un lavado de dientes correcto. Quienes afirman esto consideran que la sangre es el resultado de ejercer mucha presión sobre los dientes a la hora de cepillarlos y por lo tanto, todas las bacterias y resto de comida se expulsan con más facilidad.

Sin embargo, esta afirmación es del todo equivocada. Las encías nunca tienen que sangrar durante el cepillado, si ocurre esto es porque nuestro hijo seguramente tenga las encías inflamadas debido a la acumulación de sarro. Las encías inflamadas pueden provocar en el futuro problemas como la periodontitis (perdida del hueso maxilar).

2) Los dientes de leche no necesitan tratamientos: de nuevo otro bulo más. Los dientes de leche son tan importantes como los definitivos, si no cuidamos de ellos su salud afectara a los definitivos. Por ejemplo, muchos padres no acuden con sus hijos a un chequeo dental hasta que el niño comienza a cambiar los dientes de leche por la dentadura definitiva. Esto se debe a la falsa creencia de que los dientes de leche no tiene riesgo de sufrir caries y sin embargo, esto no es así. Todos los especialistas insisten que la caries puede aparecen en los dientes de leche en niños a partir de los 6 años de edad. Estas caries pueden llegar afectar a los dientes que vienen después si se carean.

Para que la caries no afecte a los dientes de leche es fundamental enseñar a los niños a cepillarse los dientes después de cada comida. En el mercado existen decenas de pastas de dientes infantiles que tu hijo podrá elegir, así como se recomienda el uso del hilo dental a partir de los 6 años.

3) Los niños pueden usar palillos después de comer: Falso. El uso de palillos para eliminar los restos de comidas no se recomienda para nada en los niños ya que implica una serie de peligros para ellos. Por un lado, si los mondadientes no son de unas determinadas características provocaran lesiones entre los dientes y las encías. Mientras que por otra parte, puede que el niño se lastime fácilmente con ellos debido a su inexperiencia.

4) Si el niño duerme con un biberón en la boca no pasa nada: otra leyenda que seguro que más de uno ha escuchado por la calle y con la cual, sé está cometiendo un error muy importante. Cuando los niños duermen durante horas con el biberón en la boca los dientes delanteros y las encías cambian a un color más oscuro. Esto sucede principalmente con la leche y zumos infantiles muy azucarados.

En el caso de los zumos naturales de los supermercados, contienen gran cantidad de ácidos y azucares que favorecen la aparición de caries. Lo mejor es preparar en casa nosotros mismos los zumos naturales para nuestros hijos.

5) La salida de los dientes provoca fiebre: por sorprendente que pueda parecer este mito, hay muchos padres que piensan que es real. La fiebre es un síntoma de enfermedad, pero que los dientes de leche comiencen a parecer no es indicativo de enfermedad. Si es cierto, que la erupción de los dientes genera en algunos niños que su temperatura corporal aumente ligeramente, pero se trata de apenas unas décimas que no pueden desarrollar la fiebre.

Los dientes de leche empiezan a surgir cuando él bebe tiene los seis meses y terminan cuando este ha cumplido los tres años. Los problemas que si tienen que ver con la salida de los dientes de leche son el dolor de encías, irritación, malestar al masticar o el babeo excesivo. Puede incluso que por estos síntomas se den casos en los que él bebe no pueda dormir durante la noche. Sin embargo, los odontólogos insisten en que el dolor de un solo diente no impide que el niño duerma durante la noche.

En definitiva, los padres tenemos que tener muy presente estos mitos para poder cuidar de la salud dental de nuestros hijos de la mejor manera posible. No olvidéis que se recomienda llevar a los niños una vez cada 6 meses a una clínica dental, para hacerles un chequeo y asegurar de este modo que todo esta correctamente.

Así influye la saliva en los dientes de los niños

La boca es una de las partes mas importantes de nuestro cuerpo, por ella pasan los alimentos, las bebidas, el aire que respiramos…Esta pequeña porción de nuestro cuerpo esta formada por los labios, la lengua, los pómulos y los dientes. Cuidar de los dientes influye en la manera en la que funcionan las otras estructuras y para ello, lo mejor es cepillarlos después de cada comida. Sin embargo, a menudo olvidamos que la saliva es otro factor determinante en el funcionamiento de nuestra boca.

De promedio una persona adulta produce un litro de saliva, pero esta cantidad varia mucho según la edad. Los niños pueden llegar a producir hasta un litro y medio de esta sustancia al día, mientras que los ancianos a penas la mitad de esta cantidad. La saliva es un liquido que producimos los humanos de forma natural para evitar diferentes enfermedades en nuestra cavidad oral como son la caries o el agrietamiento de los labios, y esta compuesta en 99 por ciento de agua. Cuando por distintas razones la producción de saliva es menor de lo normal surgen los primeros síntomas relacionados con la salud bucodental.

LA SALIVA EN LA BOCA DE LOS NIÑOS

Inmediatamente después de que nuestros hijos hallan terminado de comer las bacterias que se encuentran en su boca, incluidas las de los alimentos que acaban de tragar, comienzan su labor. Las bacterias inician un proceso de metabolización en el cual trasforman los alimentos en ácidos que dañan la estructura de los dientes lentamente, hasta que aparece la caries. Por esta razón, nunca nos cansaremos de repetir una y otra vez, que hay que cepillarse los dientes después de cada comida, por muy ligera que haya sido esta.

Sin embargo, la naturaleza nos ha proporcionado un agente natural, la saliva, que en la manera de lo posible reduce el efecto de las bacterias. En primer lugar, la saliva mantiene lubricada la boca provocando que los resto de alimentos y bacterias se desplacen lentamente hacia el interior del cuerpo, por lo que el trabajo de las bacterias se reduce considerablemente. Por ejemplo, los niños que presentan holgura entre sus dientes tienen caries mucho más pronunciadas ya que la saliva no puede eliminar la placa bacteriana de esos rincones. En segundo lugar, se demostró hace mucho tiempo que los niños que respiran por la boca y por tanto, presentan una mayor sequedad, padecen caries a edades más tempranas y en mayor cantidad. Por ultimo, la saliva junto con otros elementos da lugar a lo que conocemos como fluido oral, este fluido se encarga de crear el bolo alimenticio para que podamos tragar los alimentos.

Además, aquellos niños que sufran enfermedades como la bronquitis, el enfisema, la bronquiectasia o el asma, toman a menudo medicamentos que modifican la composición de la saliva. En casos como estos se recomienda que los padres estén muy atentos al cepillado de los dientes de sus hijos pues los medicamentos que toman aumentan el riesgo de caries.

SÍNTOMAS DE SEQUEDAD BUCAL EN NIÑOS

A continuación desvelaremos cuales son las señales que nos indican que nuestro hijo tiene sequedad bucal:

– Saliva densa y muy pegajosa.

– Labios continuamente secos, con grietas y comisuras. Dolor a la hora de abrir la boca en la zona de las comisuras.

– Lengua agrietada, áspera y seca.

– Dificultad a la hora de hablar y sensación continua de sed.

– Se hace muy difícil saborear, mastigar y tragar los alimentos.

AYUDAS PARA AUMENTAR LA PRODUCCIÓN DE SALIVA

Como ya hemos explicado la saliva es un elemento fundamental para cuidar de la salud dental de los más pequeños, por lo que veremos cuales son las pautas que hay que seguir para aumentar su producción.

– Masticar los alimentos: debemos enseñar a nuestros hijos desde que aparecen los primeros dientes de leche a masticar bien los alimentos. Cuando la comida se tritura correctamente extraemos toda el agua que contiene y por lo tanto, utilizamos menos saliva para ingerirla.

– Alimentos que generan saliva: las sopas, los purés, los zumos, las ensaladas y las salsas, son comidas que aumentan la producción de saliva. Además, el regaliz y los chicles sin azúcar estimulan la fabricación de saliva y colaboran a mejorar la higiene bucal, ya que el proceso de limpieza de los de alimentos que quedan en la boca se acelera. Asimismo, los chicles sin azúcar son una fuente rica en calcio y flúor, minerales que protegen el esmalte del diente.

Hidratarse continuamente: al estar formada principalmente por agua es fundamental que los niños con problemas de sequedad bucal beban agua abundantemente, preferiblemente en sorbos pequeños y continuos. La Organización Mundial de la Salud recomienda ingerir entre 1,5 y 2 litros de agua diaria. También se recomienda colocar pequeños cubitos de hielo en la boca ya que de este modo la sensación de sequedad y dolor se aliviara.

Odontología en niños con discapacidad

Aunque pueda parecer realmente sorprendente en pleno siglo XXI, mas de la mitad de las personas que padecen algún tipo de discapacidad siguen sin recibir ningún tipo de tratamiento dental, según la Organización Mundial de la Salud. Un dato que resulta aún mas escalofriante, si tenemos en cuenta que esta población esta mucho mas expuesta a las enfermedades bucodentales. En España el ultimo censo sobre personas con discapacidad data del año 2008, cuando se estimo que casi 4 millones de españoles padecían algún tipo de discapacidad física o psíquica, de los cuales el 40 por ciento eran totalmente dependientes. El informe no esclareció cuantas de esas personas eran niños o niñas menores de 15 años, pero se estima que la cifra ronda los 140.000 actualmente.

Los niños con discapacidades tienen muchas mas probabilidades de sufrir enfermedades relacionadas con su boca como son: la caries, la perdida de dientes de forma precipitada, la periodontitis (perdida del hueso de la encía) e incluso las maloclusiones (mal alineamiento de los dientes). Esto se debe a que estos pacientes suelen tener una higiene bucal deficiente ya que por problemas de movilidad o psíquicos no son capaces de cepillarse los dientes correctamente por si mismos. Además, influyen otros factores como la toma de fármacos para paliar las discapacidades y las dietas blandas. Por ejemplo, los niños con Síndrome de Down suelen tener problemas relacionados con la maloclusion, mientras que los paralíticos tienen problemas relacionados con la caries ya que no pueden cepillarse los dientes y además, tienen que hacer frente a otras enfermedades que afectan a sus encías.

Por lo tanto, es fundamental que tanto los padres como los odontologos sigan con mucha atención el desarrollo bucodental de estos niños. Por el momento, parece ser que este problema va cobrando relevancia entre los odontologos y cada vez son mas los profesionales que están adaptando su manera de trabajar a estas personas. A continuación, veremos cuales son las medidas que deben tomar los padres y dentistas, para que los niños discapacitados puedan luir también una sonrisa sana.

CUIDADO PARA NIÑOS DISCAPACITADOS

Como es lógico el trabajo de los odontologos se complica cuando deben aplicarlo a un paciente con discapacidades mentales, sobre todo, cuando el coeficiente intelectual del paciente es limitado. Por tanto, todo profesional tiene que consideran una serie de factores que ayuden a superar este tipo de impedimentos son producir daño físico o mental al niño. Las personas con discapacidades mentales son pacientes que suelen colaborar poco en cada intervención, por lo que obligan a los odontologos a recurrir a varios métodos especiales que veremos a continuación.

-Rectificación del comportamiento

Aquí entran en juego técnicas que ayudan a cambiar el comportamiento del paciente como pueden ser: el reforzamiento positivo (por ejemplo, si el niño abre la boca cuando el dentista se lo pide, después se le premia con una chuchería), el moldeamiento de la conducta y la modulación de esta. En ningún caso se deben aplicar castigos a este tipo de pacientes. Para aquellos que opongan demasiada resistencia se puede utilizar sedación y anestesia general.

– Restricción física

Solo se da en casos extremos en los que es necesario, pero siempre y cuando existe de por medio el consentimiento previo de los padres. Este tipo de métodos consisten en la movilización física parcial o total del cuerpo del paciente, con la finalidad de que el niño no resulte lesionado durante la intervención y que el odontologo pueda trabajar correctamente. Normalmente se realiza mediante la reducción de las extremidades superiores e inferiores, aunque se dan casos en los que también se limita la cabeza y el tronco, siempre con ayuda de auxiliares.

-Medicación antes de la intervención

En ocasiones los niños con discapacitados sufren graves problemas de ansiedad antes de cada intervención, por lo que se recurre a medicarlos con fármacos como el Diazepam ya que así se consigue aliviar la ansiedad y estrés del paciente.

-Cuidado de los padres en casa

1) Desde el primer dia limpiar las encías del bebe con una gasa mojada.

2) Desde que asomen los primeros dientes de leche hay que cepillarlos después de cada comida con un cepillo suave, puesto que, el niño fruto de su discapacidad, no podrá.

3) Usar fluoruro en cuanto el odontopediatra lo recomiende ya que los niños discapacitados no suelen enjuagarse bien la boca y este producto contribuirá a evitar futuros problemas de caries.

4) Restringir los alimentos ricos en azucares como los dulces, las golosinas o los refrescos azucarados ya que provocan caries.

5) Acudir al menos una vez cada 6 meses para que los especialistas verifiquen que todo en la boca del niño esta correctamente.

En definitiva, el seguimiento y atención de la boca de los niños discapacitados por parte de sus padres, es tan importante como el de los propios odontologos. Los niños con discapacidades requieren una mayor atención que los pacientes sin limitaciones.

Cuidado dental: labio leporino y paladar hendido

Por mucho que insistan los especialistas, por mucha publicidad que veamos en televisión o en Internet, siempre ocurre lo mismo. La mayoría de nosotros no nos tomamos lo suficientemente enserio nuestra salud bucodental. Este problema comienza cuando somos pequeños y cepillarnos los dientes después de cada comida, nos parece una autentica odisea, para terminar consolidándose cuando llegamos a la edad adulta, donde muchos no somos capaces ni tan siquiera de están pendientes del cepillado de nuestros hijos. Sin embargo, la salud bucodental es tan importante como puede ser el control del nivel de azúcar o colesterol en el torrente sanguíneo. Al no hacer un uso adecuado del cepillo de dientes las bacterias que terminan en nuestra boca tras cada comida, provocan que terminen apareciendo caries e infecciones y a la larga la perdida de los dientes, es por esta razón, por la que siempre se recomienda llevar una rutina de higiene bucal adecuada en todos nosotros.

El seguimiento adecuado del cepillado de los dientes en niños con malformaciones como el labio leporino o el paladar hendido es aún mas importante. Los niños que nacen con este problema presentan una cavidad o hendidura en la parte superior del paladar o del labio que promueven problemas de caries e infecciones mucho mas graves. Estos niños tienen muchas mas probabilidades de sufrir problemas relacionados con la falta de algún diente, malformaciones en alguno de ellos e incluso que la posición de estos varié. Pero no hay porque alarmarse pues el tratamiento para corregir este tipo de malformaciones no es costoso, largo o complicado de realizar, tan solo necesita que los padres presten mas atención a la boca de sus hijos.

Riesgos que presenta los niños con este tipo de problemas

– Hipoplasia de esmalte: es cuando los dientes del niño brotan con una menor capa de esmalte, por lo que sus dientes son mas débiles y tienen mayor probabilidad de sufrir caries.

– Deformaciones estructurales: que fomentan la aparición de huecos en la boca del niño y por lo tanto, un mayor riesgo relacionado con la acumulación de restos de comida ya que resulta mas complicado cepillarse los dientes.

– Dificultar para la colocación de aparatos: los expansores palatales, alambres, correctores…Tienen mas complicado colocarse de forma correcta que en una boca sin malformaciones, dando pie a dificultades a la hora de hablar, de comer y de limpiarse la boca.

CUIDADO POR LOS ESPECIALISTAS

Como hemos explicado en muchas otras ocasiones los niños deben ir por primera vez a consulta cuando cumplen el primer año de edad o bien, cuando erupciona el primer diente de leche. En el momento que el niño presente un labio leporino o el paladar con una hendidura, resultara muy importante visitar a su odontopediatra cuanto antes. El odontopediatra se encargara de seguir el crecimiento de la cara, mandíbula y la erupción de los dientes de leche del paciente, durante un largo periodo de tiempo. De este modo, estará en disposición de realizar un diagnostico adecuado y programar cual debe ser el cuidado dental durante los próximos años del niños.

Como ya hemos explicado, cuando se tiene el paladar hendido es muy probable que la forma, el tamaño, el número y la colocación de los dientes varié, impidiendo que estos salgan o entorpeciendo la deglución de los alimentos. Una visita temprana es esencial para reconocer los posibles problemas y para el monitoreo de la salud bucodental del niño. Sin embargo, el trabajo realmente crucial del odontopediatra consiste en coordinarse en todo momento con el cirujano encargado de la reconstrucción maxilofacial y seguir la evolución del crecimiento de los dientes y la mandíbula hasta pasada la adolescencia. Mientras que el cirujano se encarga de hacer un injerto de hueso para solucionar el problema de malformación el odontologo, seguirá la evolución del crecimiento de la mandíbula hasta después de la pubertad, momento en el que el cuerpo deja de crecer.

PREVENCIÓN DE LOS PADRES

Es muy importante educar a nuestros hijos desde que son bien pequeños a seguir una correcta higiene bucal pero cuando existe el problema del labio leporino o del paladar hendido, son los padres quienes tienen que cepillar los dientes de sus hijos ya que las hendiduras impiden que uno mismo pueda cepillarse correctamente los dientes. El cepillado debe ejecutarse con un cepillo pequeño de pelos suaves pues ayuda a llegar a todos los rincones de la boca. Asimismo en muchas ocasiones los niños necesitaran un equipo de especialistas a su lado en todo momento, que pueda asesorarles en múltiples ámbitos.

En definitiva el paladar hendido o el labio leporino es mas común de lo que solemos imaginar, por ejemplo, en Estados Unidos nacen cada año mas de 3000 niños con este problema. Como padres tenéis la obligación de intentar que vuestro hijo luzca una buena sonrisa en su edad adulta y para ello es vital tener a disposición en todo momento a un buen odontologo y cirujano.

Mi hijo no quiere ir al dentista: ¿Que debo hacer?

En nuestro blog hemos mostrado en otras ocasiones lo importante que es la salud bucodental para los niños. Para que los mas pequeños puedan presumir de unos dientes sanos y brillantes os expliquemos algunas recomendaciones como: mantener un cepillado diario, hacer uso del hilo dental, restringir los alimentos ricos en azúcar o acudir al dentista cada cierto tiempo. Los niños deben visitar a su odontopediatra al menos una vez cada año desde que cumplen los 3 años de edad o cuando surge su primer diente de leche, para que de este modo el odontologo pueda verificar que todo esta correctamente.

Sin embargo, hay un inconveniente pues muchas veces los niños se niega por activa y por pasiva a ir al dentista. Cuantas veces habremos escuchado a padres quejarse de lo difícil que es llevar a sus hijos al dentista, padres que han tenido que llevar a sus hijos a varias clínicas dentales, niños que tras pasar por consulta salieron igual que cuando entraron ya que no se dejaron intervenir por el dentista.

¿CUAL ES EL ORIGEN DE ESTE MIEDO?

Son muchas las razones por las que los niños pueden tener miedo a la hora de ir a su odontopediatra. Pero fundamentalmente son las tres siguientes:

– Los padres: los niños, principalmente entre 3 y 6 años de edad, son muy observadores y justifican su comportamiento, sus ideas y conductas en base a lo que ven en casa. Es decir, si los padres se muestran temerosos cada vez que tiene que acudir a su dentista, esto lo percibirá el niño que automáticamente pasara a copiar el comportamiento del adulto. Tenemos que tener presente que la odontología ha avanzado muchísimo en los últimos 30 años y lo que a nosotros nos pudo parecer una experiencia traumática a nuestros hijos no tiene porque.

– Miedo al dolor: hay niños que ocultan a sus padres el dolor que están sufriendo en un diente por temor a que este aumente tras pasar por consulta. Los niños adoptan esta idea en base a lo que sus compañeros de colegio les cuentan como por ejemplo, supuestas experiencias traumáticas con agujas o bisturíes que no son reales. Es fundamental detectar cuanto antes el problema y solucionarlo o de lo contrario empeorara.

– Miedo a lo desconocido: este comportamiento esta presente en toda la raza humana. El miedo a lo que no se conoce es un mecanismo de defensa que nuestro cerebro desarrollo hace miles de años para defenderse de agresiones exteriores y así poder sobrevivir. Por ejemplo, cuando el niño acude por primera vez a su odontopediatra todo para el es nuevo y desconocido: el lugar, la habitación, las personas que hay a su alrededor, lo que le van a hacer… Por ello es importante informar a los niños con suficiente antelación que es lo que van a experimentar y que van a sentir.

¿COMO PERDER EL MIEDO AL DENTISTA?

A) Uno mas de la familia: como hemos explicado en artículos anteriores nuestros hijos deben acudir por primera vez al odontopediatra cuando aparece el primer diente de leche. Una vez que haya ocurrido esto es recomendable que sigan visitando a su dentista cada 6 meses ya que de esta manera el especialista no sera un desconocido para el niño. Además, de este modo los niños aprenden a familiarizarse con el entorno que los rodea: las instalaciones de la consulta, las camillas plegables, las herramientas que utiliza el odontopediatra (bisturí, sonda, taladro, fresa, pinzas), etc.

Cuando hayan pasado 1 o 2 años la relación con el odontólogo sera de lo mas natural y divertida, por lo que sera mas complicado que el niño oponga resistencia al ir a consulta.

B) Inculcar el habito de ir al dentista: los hijos son el reflejo de sus padres. Un padre que acude habitualmente al dentista para realizarse cualquier tipo de intervención o un simple chequeo, un padre que no pone impedimentos, que mantiene una actitud positiva cuando va al odontologo, un padre que muestra a su hijo que no hay que tener miedo al dentista, un padre paciente, es un padre responsable con la salud dental de su hijo.

Asimismo, convendría premia a los hijos si se comportan correctamente en la consulta del odontopediatra. Por ejemplo, si el niño se ha portado bien podríamos premiarlo con algo que le guste: golosinas, juguetes, videojuegos…

C) Cuidado con las sensaciones que les transmitimos: en muchas ocasiones los padres sin darse cuenta trasmiten a sus hijos sensaciones negativas sobre lo que significa visitar el dentista. Cuando pronunciamos frases como » el dentista no hace daño», «que te quiten un diente no duele», etc, estamos induciendo a pensamientos negativos al niño son darnos cuenta.

Desde Dentistainfantiltoledo confiamos que estos consejos os sirvas de ayuda y podáis visitar sin problema la consulta con vuestros hijos.

Selladores dentales en los niños

Hasta hace dos décadas apenas existía conciencia de la importancia que puede tener la aplicación de selladores dentales. Si bien es cierto, que hasta esos años apenas existía este método como forma de prevenir problemas bucodentales como la caries y por tanto, muy pocos padres lo habían experimentado durante su juventud, pero por ello no quiere decir que ahora no lo deban tener en cuenta para sus hijos.

Los selladores dentales son actualmente una de los procedimientos que mas se utilizan para prevenir problemas como la caries y es por ello, por lo que entran dentro de las prestaciones gratuitas del Sistema Nacional de Salud del estado español. A este método, se unen en el listado de medidas asistenciales la aplicación de flúor tópico y las obturaciones de acuerdo con la financiación y los programas especiales para la salud bucodental de cada año, como se recogió en un decreto ya en el año 1995.

Mas adelante, este método se ha ido incorporando en muchas subvenciones a las comunidades autónomas, con el objetivo de promover entre los padres una buena salud dental en sus hijos. Las comunidades autónomas de Madrid y Andalucia, ofrecen desde hace años el sellado de fisuras dentales como Atención Primaria a los menores. Aunque la mejor manera de aprender todo lo relacionado con el sellado de dientes es visitar una clínica dental o de odontopediatria a continuación, vamos a mostrar las características principales de que todos los padres deberían saber sobre este procedimiento.

EL SELLADO DENTAL

Cuando sellamos los dientes de los niños, estamos aplicando una capa de protección en cada diente que se interpone entre los alimentos y este, por lo que las bacterias que provocan la caries no pueden trabajar. Según estudios recientes la colocación de estas medidas preventivas reduce hasta en un 90 por ciento la posibilidades de padecer caries después del primer año y hasta en un 60 por ciento cuatro años después. Por tanto, estamos ante un método muy efectivo que ahorrara muchos problemas bucodentales a los mas pequeños, si ademas, enseñamos a nuestros hijos a tener una buena rutina de higiene dental y una dieta saludable, la salud dental sera prácticamente perfecta.

Cuando se procede al sellado de un diente. En primer lugar, el especialista se encargara de limpiar a fondo cada diente antes de sellarlo, después recubrirá cada fisura con un determinado material para formar una barrera contra las bacterias. Por ultimo, una vez implantados, los selladores tendrán que ser comprobados cada cierto tiempo para asegurar que no se han movido de su sitio. Cada uno de estos selladores tiene una vida útil media de cinco años, pero pueden durar hasta diez años e incluso, aunque se caigan, el mismo sellador puede volver a colocarse una vez mas. La aplicación de estos no causa ningún dolor ni molestia a la hora de comer, además los dientes queda estéticamente igual que antes de ser recubiertos por los selladores.

Los especialistas recomiendan una serie de pasos que hay que seguir si queremos que estos selladores duren mas tiempo. Entre todos ellos insisten en que el niño lleve siempre una buena higiene bucal (cambiando el cepillo cada tres meses), reducir el consumo de alimentos ricos en azúcar como las golosinas y los refrescos azucarados y por ultimo, pedir al dentista que coloque una suave capa de flúor sobre los dientes ya que también los protege frente a las bacterias.

De todas formas, aunque una parte del sellador se haya caído no significa que nuestros hijos vayan a tener caries, solo que las posibilidades aumentan significativamente.

¿QUE DIENTES HAY QUE SELLAR Y CUANDO?

La cantidad de dientes que hay que sellar dependerá de la cantidad de caries que nuestros hijos tengan. Los odontogolos recomiendan que las primeras piezas a tener en cuenta a la hora de sellarlas sean los molares pues son los mas susceptibles de padecer este tipo de problemas.

Normalmente las muelas aparecen cuando el niño tiene entre 6 y 12 años de edad. Para prevenir la caries los selladores deben aplicarse lo antes posible, es decir, en cuanto el diete halla surgido y de manera permanente.

TIPOS DE SELLADORES DENTALES

Los selladores dentales que actualmente existen se puede clasificar de las siguientes formas:

A) Los selladores según su composición: selladores compuestos de resina Bis-GMA, o ionomero de vidrio.

B) Según el tipo de polimerizacion: selladores autocurables, es decir, que ellos solos sin necesidad de ningún otro agente se polimerizan ( se pueden manipular durante mas tiempo), o los selladores fotocurables que necesitan luz para polimerizarse (tienen un tiempo de manipulación menor).

Sensibilidad dental en los niños

En ciertas ocasiones sentimos un agudo dolor en nuestros dientes cuando tomamos comidas demasiado frías, calientes, ácidas, dulces o bebidas muy frías, un dolor que puede dejarnos durante unos segundos la boca entumecida, los odontologos se refieren a este problema como la Sensibilidad Dental. Las personas que no llevan una rutina de limpieza bocal adecuada son mas propensas a padecer de hipersensibilidad en los dientes. Ahora imaginemos si a nosotros nos cuesta mucho aguantar este dolor, como lo tienen que pasar los mas pequeños cuando por ejemplo al darle un mordisco a un helado sientas ese dolor agudo y penetrante…Por tanto, desde aquí os aconsejamos que no lo dejéis pasar y al mas mínimo síntoma, llevar a vuestros hijos a un odontopediatra para que le de una solución.

¿Cual es el origen de la Hipersensibilidad Dental?

Miles de tubos microscópicos (tubos dentinarios) situados dentro de la dentina (capa de marfil que recubre la zona interna de cada diente) conectan los nervios con la parte exterior del diente. Sin embargo, cuando surgen problemas como las encías retraídas o periodontitis, estos tubitos quedan conectados al exterior, es decir, cualquier estimulo externo como el frio o el calor acaba llegando a las terminaciones nerviosas y provocando un gran dolor.

La Sensibilidad Dental en los niños es mas común de lo que imaginamos y es sobre todo en los meses de verano cuando hace acto de presencia. Durante el verano nuestros hijos consumen mas alimentos y bebidas frías, además se produce una mayor variación de temperatura entre unos y otros. Esta sensación tan desagradable puede afectar a la propia alimentación del niño de tal modo que cambie su alimentación, por lo que debemos remediarlo cuando antes.

CAUSAS

Existen una larga lista de problemas que causan que los tubulos dentinarios terminen por quedar expuestos y por tanto surja el dolor intenso en los dientes.

1) Mala higiene bucal: provocada por no enseñar a nuestros hijos como deben cepillarse los dientes. Cuando la técnica de cepillado no es la correcta o la pasta dental no es apta para los niños se produce la abrasión del esmalte del diente.

2) Demasiados alimentos ácidos: el exceso en el consumo de alimentos ricos en ácidos como los zumos de naranja o los refrescos con gas erosionan rápidamente los dientes.

3) Bruxismo: el bruxismo es un problema muy común en los niños que han desarrollado el mal habito de apretar los dientes de forma inconsciente. El bruxismo desgasta poco a poco la parte superior o cabeza del diente por lo que deja expuestos los tubos dentinarios.

4) Caries: la caries en los niños es un problema mas corriente de lo que los padres suelen imaginar y entre los muchos problemas bucales que acarrea, se encuentra el de hipersensibilidad dental. Por ello, insistimos en enseñar a los mas pequeños a cepillarse correctamente los dientes todos los días.

5) Dientes definitivos: la erupción de los dientes definitivos ademas de provoca dolor y molestias a nuestros hijos, también trae consigo problemas de sensibilidad dental.

6) Sinusitis: puede sorprendernos pero esta demostrado que la sinusitis (inflamación de la membrana mucosa que reviste la nariz) conlleva entre sus efectos secundarios la aparición de sensibilidad dental.

7) Dientes agrietados: cuando los niños se caen y se golpean un diente este termina por agrietarse o partirse, de tal modo que deja expuesto los tubos dentinarios y desencadenando la sensibilidad dental.

8) Gingivitis: la gingivitis ocurre cuando las bacterias que quedan en la boca por no llevar una higiene bucal adecuada, comienzan a inflamar las encías, las cuales terminan por sangrar y retrotraerse. Una vez que la encía a retrocedido deja la dentina expuesta a cualquier estimulo exterior.

SOLUCIONES

En primer lugar, recomendamos ante todo llevar a nuestros hijos a un odontopedriatra ya que son estos profesionales los que podrán hacer un diagnostico adecuado del problema. Asimismo, veamos cuales son las mejores pautas que debemos realizar para evitar la Sensibilidad Dental.

A) Usar pastas especiales para niños que sean poco abrasivas, comprar cepillos de dientes de textura suave e ir sustituyéndolos cada tres meses pues pierden eficacia. A partir de los seis años de edad es recomendable que el niño combine el uso del cepillo de dientes y el hilo dental.

B) Como es lógico evitar en la medida de lo posible que nuestros hijos consumas alimentos con grandes contrastes de temperatura y los alimentos ácidos (zumos de fruta, ensaladas, coca-cola, etc)

C) Vigilar y explicarles que no deben introducirse objetos como lapiceros, bolígrafos o juguetes en la boca ya que desgastan sus dientes. De igual modo que no usen sus dientes para cortar objetos como los envases pues pueden provocarles la fractura de un diente y sufrirán de sensibilidad dental.

D)En el caso de la sensibilidad provocada por el bruxismo, el tratamiento más efectivo es utilizar una férula nocturna durante las horas de sueño que proteja los dientes del contacto.

E)Si las molestias continúan y se acentúan, es importante acudir al odontopediatra para descartar problemas más graves que puedan derivan en afecciones bucales severas.

Cuida los dientes de tus hijos en Navidad

La Navidad esta a la vuelta de la esquina y con ella vienen muchos días de celebraciones en familia. Como sabemos estos días son muy especiales para nuestros hijos que si Papa Noel, que si los Reyes Magos, las vacaciones del colegio, ilusiones, comidas copiosas… En definitiva, momentos que aprovechamos para festejar con comidas abundantes y en especial con dulces navideños como como: chocolates, turrones, mazapanes, roscones,etc. Este pico de azúcar navideña puede afectar a la salud bucodental de los mas pequeños de la casa.

Según varios odontologos y odontopediatras reputados, mas de la mitad de las caries y problemas dentales que ocurren en los niños se dan por los excesos que cometen en Navidad. En estas fechas nuestros hijos pueden consumir en unos pocos días mas azúcar que durante el resto del año, pero además, pierden la rutina de lavarse los dientes después de cada comida. Aunque no se traten de las comidas principales del día, comer un simple polvorón y no lavarse después los dientes, afecta a la salud de estos ya que se trata de un alimento rico en azúcar.

En especial debemos tener cuidado con los turrones ya que ademas de afectar a la salud bucodental por su alto contenido en azúcar, son alimentos muy duros. Los alimentos duros fácilmente dañan los dientes de leche de los niños, además pueden deteriorar los trabajos de ortodoncia previamente realizados, como los empastes. Por otra parte, las golosinas pegajosas como los caramelos masticables, crean problemas de inflamación en las encías de los niños que llevan aparato.

Para que podáis evitar toda esta serie de problemas derivados del alto consumo de azúcar de vuestros hijos en Navidad, vamos a explicar a continuación las pautas ha seguir.

1) Que no dejen de cepillarse los dientes: en Navidad es muy común terminar comiendo o cenando en casa de algún familiar donde no tenemos las herramientas para limpiarnos los dientes, por lo tanto solemos saltarnos la limpieza bucal estos días. Sin embargo, esto no debería ser una escusa, si queremos que nuestros hijos eviten problemas como la caries. Para ello, aconsejamos llevar siempre encima unos «cepillos de viaje» e informar a nuestros hijos en esta época navideña lo que puede sucederles sino se cepillan los dientes correctamente.

2) Evitar los siguientes dulces en la medida de lo posible:

-Fruta confitada: todas las frutas escarchadas ya sean naranjas, cerezas, piñas, melocotones…tiene una cantidad de azúcar enorme y de calorías. Normalmente, mas del 80 por ciento de su contenido es azúcar, ademas son extremadamente pegajosas, por lo que el riesgo de padecer caries es muy alto.

– Chocolates: los chocolates, mas aún, a la taza, contiene una gran cantidad azúcar (hasta un 75 por ciento del total del producto). Sin embargo, el chocolate en estado liquido facilita mucho mas la retirada de los restos de los dientes, que otros dulces sólidos.

– Mazapán: contiene una cantidad alta de azúcar pero considerablemente menor que los dos anteriores (50 % de azúcar). Por el contrario, le ocurre lo mismo que a la fruta confitada, es decir, se pega fácilmente a la superficie de los dientes. En este caso es muy importante lavarse los dientes y enjuagarse la boca de forma correcta, si el niño tiene mas de seis años debería también utilizar el hilo dental para asegurarse de que no quedan restos entre sus dientes.

– Turrones duros: en primer lugar, lo que ya explicamos al principio del articulo: los turrones duros pueden dañar los dientes de nuestros hijos debido a su consistencia. Por otro lado, contiene una gran cantidad de azúcar que favorece la aparición de caries (45 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto).


¡Ojo! a los refrescos azucarados:
los zumos de frutas, las bebidas gaseosas azucaradas…poseen ácido, que desgasta el esmalte. Beber en exceso bebidas azucaradas como la Coca-Cola puede llegar a ser muy agresivo para los dientes de los niños. Es importante destacar que existe una correlación entre el consumo de bebidas azucaradas durante la infancia, y el consumo posterior de alimentos con gran contenido en azúcar.

La mejor opción son los dulces caseros: todos sabemos que una Navidad sin dulces no seria lo mismo y mas si cabe para los niños. Como hemos explicado el exceso de azúcar daña seriamente la salud bucodental de nuestros hijos. Por tanto, una buena alternativa para poder disfrutar de los dulces navideños sin tener que preocuparnos demasiado por los dientes de nuestros hijos es, procurar hacer nosotros mismos los postres, pasteles y dulces para Navidad.

En Internet, existen gran variedad de recetas que podrás adaptarlas al gusto de los mas pequeños como: trufas de navidad, tiramisú de limón, bombones de arroz, tostada con miel, arroz con leche, natillas caseras…todos ellos dulces con una cantidad de azúcar mucho menor que los anteriores.

Tipos de cepillos de dientes para niños

Como ya hemos explicado en otras ocasiones la odontopediatría es una rama orientada al cuidado de los dientes de los bebes y de los niños. Uno de los métodos mas importantes para que nuestros hijos puedan gozar de unos dientes sanos es la prevención, para ello la odontopediatra hace uso de tres estrategias: la eliminación de la placa bacteriana, la modificación de los alimentos que ingieren los niños y el aumento de la resistencia del diente. Hoy vamos hablar de la primera estrategia, es decir, la eliminación de la placa, para ello nuestros hijos deben hacer uso de un cepillo dental adecuado a las características de su boca.

Los niños deben comenzar a cepillarse los dientes desde una edad temprana, concretamente, desde que aparece el primer diente de leche (alrededor de los 6 meses de edad). Aunque no lo pensemos, la higiene bucal es muy importante para nuestros hijos y por tanto, debemos educarles desde que son muy jóvenes ha llevar una rutina de higiene bucal. De esta manera conseguiremos evitar la aparición de caries en los mas pequeños. Por supuesto, un bebe al que aun no le han salido los dientes no tendrá las mismas necesidades de limpieza que un niño de 6 años al que ya le han salido todos los dientes. Sin embargo, todos deben cumplir a diario una buena rutina de limpieza de sus dientes, eligiendo distintos tipos de dientes según su edad.

Cuando en la década de los 30 del siglo pasado, aparecieron por primera vez los cepillos de dientes de nylon, los consumidores que compraban un cepillo de dientes tenían muy poca variedad. Actualmente este problema ha cambiado totalmente. Los fabricantes y vendedores de productos para la higiene de la boca ofrecen una gran variedad de diferentes tipos de dientes, entre ellos los cepillos eléctricos.

-Consejos a tener en cuenta a la hora de elegir cepillo

Cuando vayamos a elegir un cepillo de dientes lo primero que debemos tener presente es la seguridad, de que ese cepillo ha pasado todos los controles de calidad. Si dudamos, podemos preguntar a nuestro dentista o odontopediatra, ya que ellos tiene mucho conocimiento sobre cuales son los cepillos correctos que hay en el mercado. Otra opción, seria comprar cepillos eléctricos con el sello de aprobación de alguna asociación dental.

1)Fijarse en el tamaño: todos los cepillos de dientes deben llegar a las zonas de mas difícil acceso de la boca. En el caso de nuestros hijos lo mas adecuado seria que el cepillo tuviera un tamaño pequeño y la cabeza de este un tamaño medio o de lo contrario, cuando el niño se lave los dientes no podrá realizar todos los movimientos necesarios para limpiar los lados de los dientes y los molares.

2)Atención al tipo de filamentos: la mayoría de las personas optan por el uso de un cepillo de dientes con filamentos suaves ya que los cepillos duros, fácilmente, provocan el sangrado de las encías y el dañado del diente y las raíces. En el caso de los niños, el mejor cepillo debe ser de filamentos suaves y a la vez, unos cabezales redondeados.

3)Mango largo y grueso: para que el niño pueda sostener con firmeza el cepillo de dientes. Cuando los cepillos de dientes no se consiguen sostener con la mano de forma firme, pueden deslizarse de forma violenta durante el cepillado provocando traumatismos en las encías y en los dientes.

-Otros consejos a seguir

Si tenemos dudas a la hora de elegir un cepillo de dientes para nuestro hijo, lo mas recomendable es acudir al odontopedriatra. Las odontopediatría clasifica los cepillos de dientes para niños según la edad de estos. Por un lado, están los cepillos para niños menores de tres años, después los cepillos para niños de entre 3 y 6 años y por ultimo, para los niños de 6 a 12 años. Los cepillos de dientes para niños deben cambiarse cada 3 o 4 meses.

Asimismo, los niños menores de tres años deben limpiarse correctamente la boca dos veces al día, se recomienda después del desayuno y después de la cena. En el caso de bebes lactantes (menores de 6 meses), pospondremos el uso del cepillo de dientes y del dentífrico, haciendo uso simplemente de una gasa húmeda. A partir de los tres años y hasta los seis, nuestros hijos deben haber desarrollado un habito adecuado de limpieza bucal, en este caso los padres tienen que estar al lado de sus hijos, mientras se cepillan para asegurarse de que mantiene una técnica de cepillado correcta.

Por ultimo, cuando nuestros hijos cumplen seis años, deben sentirse responsables sobre la higiene de su boca, pero los padres tienen que supervisarlo. Es en esta época cuando el flúor tiene que hacer acto de presencia en los dentífricos. Ademas, el cepillado debe ser mucho mas largo para no olvidar ningún diente y se puede empezar a usar el hilo dental.

Como prevenir y tratar la periodontitis en niños

La salud dental de nuestros hijos es tan importante como la de los adultos .Sin embargo, los padres no suelen prestar demasiada atención al cuidado de la boca de sus hijos ya que piensan, que al tener una edad tan corta los problemas dentales no harán acto de presencia, sin embargo esto no es así. A veces, surgen problemas tan extremos como la periodontitis en la boca de los mas pequeños, incluso cuando estos tienes los dientes de leche.

Hoy nos centraremos en como afecta la periodontitis en los niños. Esta enfermedad va destruyendo de forma progresiva los tejidos que sujetan los dientes, en la mayoría de los casos va precedida de un problema de gingivitis (sangrado e inflamación de las encías), que si no se trata a tiempo termina por provocar infecciones en el hueso y por tanto, se termina perdiendo la parte que sostiene a los dientes.

Sin embargo, es un problema fácil de prevenir si se sigue una correcta limpieza de la boca. Para ello recomendamos que los padres no solo premien a sus hijos con las visitas del Ratoncito Pérez, sino que lo hagan también cada vez que pasen un examen dental de forma correcta y sigan una limpieza habitual adecuada.

-Causas ¿Como se manifiesta la periodontitis?

Como ya hemos dicho, si no llevamos un cepillado suficiente de los dientes, las bacterias que se alimentan de los restos de comida que quedan entre los dientes, comienzan a inflamar las encías provocando gingivitis , la cual si no se soluciona evoluciona a periodontitis. Tras las infecciones que provoca la periodontitis en las encías, ligamentos y huesos, el tejido que recubre y sujeta los dientes va desapareciendo ya que busca liberarse de las bacterias, dejando sin sujeción al diete que, finalmente, termina cayéndose.

-Los síntomas mas comunes con los que esta enfermedad se mostrara en la boca de nuestro hijos son:

Sangrado de las encías: las encías de nuestros hijos sangraran cuando estos se cepillen los dientes, usen el hilo dental o mastique algún alimento duro.

Inflamación de la encía: otro signo evidente es la inflamación de las encías que además, estarán siempre enrojecidas.

Perdida de la encía: el síntoma mas evidente que nos muestra que nuestro hijo sufre de periodontitis es la de perdida progresiva de partes de la encía. En los casos más avanzados se puede observa perfectamente la mayor parte de las raíces del diente.

Mal aliento: otra señal es el mal aliento del niño que no desaparece aunque siga una correcta higiene bucal todos los días, es decir, cepillándose y usando el hilo dental.

-Tratamiento para la periodontitis

Como hemos explicado en muchas ocasiones, el primer tratamiento que debemos seguir es la prevención, es decir, enseñar a nuestros hijos desde pequeños a limpiarse de forma correcta todos los días los dientes y las encías. Una limpieza correcta es el tratamiento mas efectivo cuando la inflamación de las encías es muy reciente, y por tanto, no ha comenzado la perdida de las encías y los huesos. Asimismo, al menor síntoma que muestro nuestro hijo debemos llevarlo a la consulta de un odontopediatra.

Una vez que el odontopediatra haga un diagnostico de la enfermedad, procederá a retirar la placa bacteriana de la boca del niño. En algunos casos sera necesario el raspado del tejido gingival ( la carne que recubre los dientes), y en los más extremos sera necesario realizar cirugías.

-Prevención de la periodontitis

A continuación mostramos cuatro ejemplo que ayudaran a prevenir la aparición de esta enfermedad en nuestros hijos:

A) Enseñar a los más pequeños desde una edad temprana que deben seguir una correcta limpieza oral. Por ejemplo, cuando el niño tenga un año de edad comenzaremos a usar una pasta de dientes especial para niños, aplicando solo unas pocas gotas en cada limpieza oral, más adelante cuando las encías se les cierren, usar hilo dental.

B) Nosotros como adultos somos los primeros que debemos mostrar un habito de limpieza bucal correcta a los niños. Es decir, cuando nos lavemos los dientes mostrárselo a nuestro hijos y ademas, explicarles en la manera de lo posible los efectos que acarrea no cepillarse los dientes.

Es mucho a más fácil modificar estos hábitos en un niño que en un adulto. El adulto debe servir de modelo positivo en el papel de los hábitos de higiene oral.

C) Visitas regulares a los odontopediatras, los dentistas recomiendan que el primer chequeo de la boca del niño se realice cuando este tenga seis meses de edad. Más adelante, es conveniente visitar las consultas al menos una vez al año parar que de este modo, los odontopediatras realicen exámenes periodontales y limpiezas en la boca de los mas pequeños.

D) Observar habitualmente la boca del niño, para ver si existen síntomas de periodontitis (sangrado de encías, encías de color rojizo, hinchazón, mal aliento y recesión de la encía)