¿Qué es la anquilosis dental?

Desde Dentista Infantil Toledo queremos explicaros todo lo relacionado con la anquilosis dental. Una afección que desarrollan principalmente los niños ya que suele desarrollarse en la dentadura primaria, afectando mayormente a sus molares inferiores.

¿Que es la anquilosis dental?

Cuando dos huesos se unen en uno solo hablamos de anquilosis, en odontología hace referencia a la fusión de los dientes con el hueso de la mandíbula. Los dientes deberían estar siempre separados del hueso de la mandíbula y sujetos a ella por los diferentes tejidos y ligamentos que hay entre ambos. Sin embargo, por razones que aún se desconocen, algunos niños pierden estos tejidos y sus dientes terminan por unirse a la mandíbula. Si un diente queda fusionado con el hueso maxilar quedara totalmente rígido impidiendo la salida del diente definitivo.

La anquilosis dental se puede dar tanto en los dientes primarios como en los definitivos, aunque suele ser más común en los dientes de leche. Asimismo, los molares son los que mayor índice de afección presentan registrando el 50% de los casos.

¿Como afecta a la boca de los niños la anquilosis dental?

La anquilosis dental supone un problema muy serio para el correcto desarrollo de la boca de los niños. Para comenzar, cuando un diente queda fusionado con la mandíbula y por tanto sujeto a esta, hace prácticamente imposible que el diente definitivo pueda salir de forma correcta, por más presión que este ejerza sobre el primario. Normalmente, el diente definitivo acabara por brotar a un nivel inferior del resto de los dientes adyacentes, provocando lo que conocemos como mordida abierta. La mordida abierta se presenta cuando uno de los dientes, no está bien alineado con el opuesto de la otra arcada, es decir, cuando se mastica no existe contacto entre ambos.

Por otra parte, esta anomalía provoca que los dientes próximos al afectado modifiquen su posición ya que no tienen contacto proximal con este, desviándose hacia el hueco que ha dejado libre la pieza dañada. Ambas alteraciones pueden afectar seriamente al desarrollo dental de la boca de nuestros hijos.

Se recomienda acudir cuanto antes al odontopediatra para que este pueda valorar la importancia de esta anomalía y de este modo evitaremos males mayores en el futuro.

¿Que síntomas presenta la anquilosis dental?

No resulta complicado detectar si nuestro hijo sufre anquilosis en sus piezas dentarias. Simplemente hay que prestar atención a dos hechos fácilmente reconocibles. Por un lado, si el niño hace tiempo que remplazo todos los dientes de leche menos uno y este sigue igual de firme que siempre, quiere decir que algo no anda bien. Por otra parte, si un diente presenta un nivel más bajo de erupción que los contiguos (sobre sale menos de la encía), probablemente se deba a que está unido al hueso de la mandíbula.

Tipos de anquilosis dental

Según el nivel de gravedad que presente el diente afectado podemos distinguir tres tipos de anquilosis dental.

Anquilosis dental leve: es imposible de detectar a simple vista ya que la diferencia entre el plano oclusal de las piezas adyacentes es de tan solo dos milímetros y apenas causa molestias. Suele ser detectada por los especialistas mientras están realizando chequeos rutinarios a sus pacientes.

Anquilosis moderada: es cuando la pieza afectada presenta un ligero contacto con los dientes contiguos. En esta fase resulta imprescindible acudir cuando antes al odontólogo para que solucione el problema, antes de que este impida la erupción del diente definitivo.

Anquilosis dental severa: fácil de identificar ya que el diente no habrá salido al exterior o bien, no tiene contacto ninguno con los dientes adyacentes. Cuando la pieza dental no ha salido al exterior, solo se puede observar mediante las radiografías ya que encuentra sumergida en la encía.

Posibles causas de la anquilosis

Como comentamos al principio de este post las causas de esta enfermedad dental se desconocen, sin embargo, suelen relacionarse con una serie de circunstancias entre las que destacan:

– Golpes o fracturas severas en una pieza dental.

– Antecedentes familiares.

– Falta de movilidad en el diente.

– Los dientes contiguos al afectado se van inclinando por la presión que ejerce este sobre ellos.

– Desviación de la sonrisa hacia el diente que esta afectado.

Tratamientos

Cuando la anquilosis dental sea tan sutil que apena afecte al correcto desarrollo de la dentadura definitiva, se dejara que el diente siga su curso hasta que se produzca el recambio. Sin embargo, en el caso de que la pieza anquilosada interfiera en el proceso eruptivo y pueda tener repercusiones negativas en la oclusión dental del paciente, el odontólogo pautará un tratamiento combinado de cirugía y ortodoncia.

Para comenzar, el especialista deberá extraer el diente afectado. Más adelante, se procederá a colocar en el hueco resultante de la extracción un mantenedor de espacio, con el que sé asegura la salida del diente definitivo.

 

El verano y los dientes de los niños

Con la entrada del verano llegan las vacaciones escolares para los niños. En esta época del año con tanto tiempo libre para jugar con sus amigos, ir a la piscina o de vacaciones, la rutina de nuestros hijos cambia completamente así como su alimentación. Durante estos meses veraniegos los niños consumen más refrescos azucarados, helados y chucherías que en cualquier otra etapa del año, mientras que sus padres suelen ser más permisivos cuando les toca cepillarse los dientes. Sin embargo, se trata de un error más grave y común de lo que imaginamos ya que deberíamos tener en cuenta que la salud bucodental no entiende de vacaciones. Además, durante los días de calor es cuando más trabajan las bacterias de la boca.

Si descuidamos el cepillado de los dientes de nuestros hijos durante el verano, los helados, las chucherías o los refrescos actuaran como el combustible perfecto para que las bacterias actúen con más fuerza y rapidez sobre sus dientes. Al cabo de unas pocas semanas, sin seguir una limpieza bucal adecuada, nuestros hijos pueden comenzar a sufrir las primeras caries de su vida. Por lo tanto, desde Dentista Infantil Toledo queremos mostraros cuales son los hábitos que deben seguir vuestros hijos durante las vacaciones de verano, para que el cambio en su alimentación y en su rutina no afecte a la salud de sus dientes.

ESTOS SON LOS HÁBITOS QUE DEBEN TOMAR LOS NIÑOS PARA CUIDAR DE SUS DIENTES DURANTE EL VERANO.

1) Cuidar su alimentación

Como dijimos anteriormente en verano los niños cambian su dienta ya que consumen muchos más zumos, refrescos, chucherías, dulces y helados. A las bacterias de la boca les encantan los alimentos ricos en azucares ya que les facilita mucho el trabajo. Por lo tanto, debemos intentar que nuestros hijos reduzcan el consumo de estos alimentos y que se cepillen los dientes después de cada comida. Además, las bebidas carbonatadas descalcifican el esmalte de sus dientes de leche fácilmente ya que este es mal débil que el de la dentadura definitiva.

Conviene enseñar a nuestros hijos desde muy pequeños a tomar solo zumos y refrescos sin azúcar. Asimismo, deben tomar mas frutas frescas que helados o chucherías. Las frutas de temporada como la sandia, el melón, la papaya o el melocotón son alimentos muy refrescantes, saciantes y dulces. Por ejemplo, la sandia contiene gran cantidad de agua y al ser tan dulce gusta mucho a los niños pequeños además, no serie necesario cepillarse los dientes tras su consumo.

2) Ojo al cloro de las piscinas

Los productos químicos como el cloro de las piscinas afectan a la salud de los dientes y pueden provocar la aparición de manchas en estos. Esto ocurre porque el agua de las piscinas tienen un PH superior al de la saliva acelerando la descomposición de las proteínicas salivales. Cuando las proteínas salivales se descomponen demasiado rápido se acumulan en los dientes en forma de sarro marrón dando lugar a estas pequeñas manchas de las que hablamos.

Si nuestros hijos se bañan de forma esporádica en la piscina, con que usen de forma regular flúor evitaran este tipo de caries. Recordad que el flúor solo se recomienda en niños a partir de los seis años de edad. En caso de que el niño no haya cumplido todavía los seis años o acuda todos los días a la piscina, se recomienda el uso de un protector oral.

3) Llevar siempre encima un kit de limpieza

En verano las actividades al aire libre estar a la orden del día. Son fechas para pasarlas con nuestros hijos en la playa, la piscina, haciendo senderismo o en un camping, por lo que con facilidad olvidamos llevar encima el cepillo y la pasta de dientes. Recuerda llevar siempre contigo cepillo, pasta, flúor o el hilo dental, para que tus hijos no estén días enteros sin lavarse los dientes.

Si finalmente olvidastés en casa estos accesorio o no los cogistes porque ocupaban demasiado espacio en tu mochila, los chicles sin azuzar servirán para limpiar los dientes de tus hijos. Los chicles sin azúcar son un buen remedio para salir del apuro, sobre todo, cuando se ingieren comidas entre horas como chucherías o dulces. Estos chicles previene la caries y ayudan a eliminar restos de comida sin embargo, solamente el cepillado previene totalmente la caries.

4) Hidratarse correctamente

Los niños pueden sufrir deshidratación en verano pues las altas temperaturas junto con las actividades al aire libre, les obligan a ingerir muchas más agua de lo normal. Cuando no bebemos la suficiente agua la producción de saliva se reduce significativamente, por lo que la boca pierde su acción protectora frente a las bacterias. Debemos prestar mucha atención a la cantidad de agua que toman nuestros hijos durante el verano, obligándoles si es necesario a beber inclusos cuando no tengan se.

Los mitos sobre los dientes de los niños

En la calle, en Internet, en las Redes Sociales… son muchos los mitos y bulos que circulan sobre los dientes de nuestros hijos. Sin embargo, como mitos debemos de ignorarnos y no tomarlos en serio o de lo contrario, no podremos cuidar correctamente de la salud bucodental de los más pequeños. A continuación, os desvelaremos que hay de cierto realmente en este tipo de leyendas urbanas, ya que si se toman como ciertas podemos dañar la salud de los dientes de los niños.

PRINCIPALES MITOS SOBRE LOS DIENTES DE LOS NIÑOS

1) Es normal que las encías sangren durante el cepillado: una autentica leyenda urbana totalmente falsa que parece una broma de mal gusto. Desde hace tiempo en muchos lugares se asegura que el sangrado de encías es sinónimo de un lavado de dientes correcto. Quienes afirman esto consideran que la sangre es el resultado de ejercer mucha presión sobre los dientes a la hora de cepillarlos y por lo tanto, todas las bacterias y resto de comida se expulsan con más facilidad.

Sin embargo, esta afirmación es del todo equivocada. Las encías nunca tienen que sangrar durante el cepillado, si ocurre esto es porque nuestro hijo seguramente tenga las encías inflamadas debido a la acumulación de sarro. Las encías inflamadas pueden provocar en el futuro problemas como la periodontitis (perdida del hueso maxilar).

2) Los dientes de leche no necesitan tratamientos: de nuevo otro bulo más. Los dientes de leche son tan importantes como los definitivos, si no cuidamos de ellos su salud afectara a los definitivos. Por ejemplo, muchos padres no acuden con sus hijos a un chequeo dental hasta que el niño comienza a cambiar los dientes de leche por la dentadura definitiva. Esto se debe a la falsa creencia de que los dientes de leche no tiene riesgo de sufrir caries y sin embargo, esto no es así. Todos los especialistas insisten que la caries puede aparecen en los dientes de leche en niños a partir de los 6 años de edad. Estas caries pueden llegar afectar a los dientes que vienen después si se carean.

Para que la caries no afecte a los dientes de leche es fundamental enseñar a los niños a cepillarse los dientes después de cada comida. En el mercado existen decenas de pastas de dientes infantiles que tu hijo podrá elegir, así como se recomienda el uso del hilo dental a partir de los 6 años.

3) Los niños pueden usar palillos después de comer: Falso. El uso de palillos para eliminar los restos de comidas no se recomienda para nada en los niños ya que implica una serie de peligros para ellos. Por un lado, si los mondadientes no son de unas determinadas características provocaran lesiones entre los dientes y las encías. Mientras que por otra parte, puede que el niño se lastime fácilmente con ellos debido a su inexperiencia.

4) Si el niño duerme con un biberón en la boca no pasa nada: otra leyenda que seguro que más de uno ha escuchado por la calle y con la cual, sé está cometiendo un error muy importante. Cuando los niños duermen durante horas con el biberón en la boca los dientes delanteros y las encías cambian a un color más oscuro. Esto sucede principalmente con la leche y zumos infantiles muy azucarados.

En el caso de los zumos naturales de los supermercados, contienen gran cantidad de ácidos y azucares que favorecen la aparición de caries. Lo mejor es preparar en casa nosotros mismos los zumos naturales para nuestros hijos.

5) La salida de los dientes provoca fiebre: por sorprendente que pueda parecer este mito, hay muchos padres que piensan que es real. La fiebre es un síntoma de enfermedad, pero que los dientes de leche comiencen a parecer no es indicativo de enfermedad. Si es cierto, que la erupción de los dientes genera en algunos niños que su temperatura corporal aumente ligeramente, pero se trata de apenas unas décimas que no pueden desarrollar la fiebre.

Los dientes de leche empiezan a surgir cuando él bebe tiene los seis meses y terminan cuando este ha cumplido los tres años. Los problemas que si tienen que ver con la salida de los dientes de leche son el dolor de encías, irritación, malestar al masticar o el babeo excesivo. Puede incluso que por estos síntomas se den casos en los que él bebe no pueda dormir durante la noche. Sin embargo, los odontólogos insisten en que el dolor de un solo diente no impide que el niño duerma durante la noche.

En definitiva, los padres tenemos que tener muy presente estos mitos para poder cuidar de la salud dental de nuestros hijos de la mejor manera posible. No olvidéis que se recomienda llevar a los niños una vez cada 6 meses a una clínica dental, para hacerles un chequeo y asegurar de este modo que todo esta correctamente.

Así influye la saliva en los dientes de los niños

La boca es una de las partes mas importantes de nuestro cuerpo, por ella pasan los alimentos, las bebidas, el aire que respiramos…Esta pequeña porción de nuestro cuerpo esta formada por los labios, la lengua, los pómulos y los dientes. Cuidar de los dientes influye en la manera en la que funcionan las otras estructuras y para ello, lo mejor es cepillarlos después de cada comida. Sin embargo, a menudo olvidamos que la saliva es otro factor determinante en el funcionamiento de nuestra boca.

De promedio una persona adulta produce un litro de saliva, pero esta cantidad varia mucho según la edad. Los niños pueden llegar a producir hasta un litro y medio de esta sustancia al día, mientras que los ancianos a penas la mitad de esta cantidad. La saliva es un liquido que producimos los humanos de forma natural para evitar diferentes enfermedades en nuestra cavidad oral como son la caries o el agrietamiento de los labios, y esta compuesta en 99 por ciento de agua. Cuando por distintas razones la producción de saliva es menor de lo normal surgen los primeros síntomas relacionados con la salud bucodental.

LA SALIVA EN LA BOCA DE LOS NIÑOS

Inmediatamente después de que nuestros hijos hallan terminado de comer las bacterias que se encuentran en su boca, incluidas las de los alimentos que acaban de tragar, comienzan su labor. Las bacterias inician un proceso de metabolización en el cual trasforman los alimentos en ácidos que dañan la estructura de los dientes lentamente, hasta que aparece la caries. Por esta razón, nunca nos cansaremos de repetir una y otra vez, que hay que cepillarse los dientes después de cada comida, por muy ligera que haya sido esta.

Sin embargo, la naturaleza nos ha proporcionado un agente natural, la saliva, que en la manera de lo posible reduce el efecto de las bacterias. En primer lugar, la saliva mantiene lubricada la boca provocando que los resto de alimentos y bacterias se desplacen lentamente hacia el interior del cuerpo, por lo que el trabajo de las bacterias se reduce considerablemente. Por ejemplo, los niños que presentan holgura entre sus dientes tienen caries mucho más pronunciadas ya que la saliva no puede eliminar la placa bacteriana de esos rincones. En segundo lugar, se demostró hace mucho tiempo que los niños que respiran por la boca y por tanto, presentan una mayor sequedad, padecen caries a edades más tempranas y en mayor cantidad. Por ultimo, la saliva junto con otros elementos da lugar a lo que conocemos como fluido oral, este fluido se encarga de crear el bolo alimenticio para que podamos tragar los alimentos.

Además, aquellos niños que sufran enfermedades como la bronquitis, el enfisema, la bronquiectasia o el asma, toman a menudo medicamentos que modifican la composición de la saliva. En casos como estos se recomienda que los padres estén muy atentos al cepillado de los dientes de sus hijos pues los medicamentos que toman aumentan el riesgo de caries.

SÍNTOMAS DE SEQUEDAD BUCAL EN NIÑOS

A continuación desvelaremos cuales son las señales que nos indican que nuestro hijo tiene sequedad bucal:

– Saliva densa y muy pegajosa.

– Labios continuamente secos, con grietas y comisuras. Dolor a la hora de abrir la boca en la zona de las comisuras.

– Lengua agrietada, áspera y seca.

– Dificultad a la hora de hablar y sensación continua de sed.

– Se hace muy difícil saborear, mastigar y tragar los alimentos.

AYUDAS PARA AUMENTAR LA PRODUCCIÓN DE SALIVA

Como ya hemos explicado la saliva es un elemento fundamental para cuidar de la salud dental de los más pequeños, por lo que veremos cuales son las pautas que hay que seguir para aumentar su producción.

– Masticar los alimentos: debemos enseñar a nuestros hijos desde que aparecen los primeros dientes de leche a masticar bien los alimentos. Cuando la comida se tritura correctamente extraemos toda el agua que contiene y por lo tanto, utilizamos menos saliva para ingerirla.

– Alimentos que generan saliva: las sopas, los purés, los zumos, las ensaladas y las salsas, son comidas que aumentan la producción de saliva. Además, el regaliz y los chicles sin azúcar estimulan la fabricación de saliva y colaboran a mejorar la higiene bucal, ya que el proceso de limpieza de los de alimentos que quedan en la boca se acelera. Asimismo, los chicles sin azúcar son una fuente rica en calcio y flúor, minerales que protegen el esmalte del diente.

Hidratarse continuamente: al estar formada principalmente por agua es fundamental que los niños con problemas de sequedad bucal beban agua abundantemente, preferiblemente en sorbos pequeños y continuos. La Organización Mundial de la Salud recomienda ingerir entre 1,5 y 2 litros de agua diaria. También se recomienda colocar pequeños cubitos de hielo en la boca ya que de este modo la sensación de sequedad y dolor se aliviara.

Cuales son las ventajas e inconvenientes del flúor en los niños

Hace más de 60 años los científicos demostraron que el flúor es elemento que ayuda ha combatir la caries. Todo comenzó, cuando en varias ciudades de los Estados Unidos, los dentistas observaron que muchos de sus pacientes llegaban a consulta con los dientes repletos de pequeñas machas de color café. Tras años de investigación, los estudios revelaron que este problema se debía a la alta concentración de flúor que presentaban los pacientes en su organismo. Resulto, que el agua corriente de estas ciudades contenía dosis muy altas de flúor. Asimismo, los odontologos se percataron que los pacientes con este problema presentaban una resistencia inusitada hacia la caries.

Tuvieron que pasar varios años más de investigación hasta que por fin se logro encontrar un dosis lo suficientemente alta para combatir la caries, sin que por ello tuviesen que manifestarse las temidas manchas marrones. Desde entonces el flúor se ha convertido en una de las principales armas contra la caries y hoy lo podemos encontrar de múltiples maneras: dentífricos (con diferentes concentraciones), enjuagues bucales, pastillas, gotas para tomar y por supuesto, en el suministro de agua corriente de muchas ciudades (cuando la dosis de flúor es menor de 0,3 ppm). Sin embargo, en el caso de los niños menores de 6 años o en aquellos que todavía no han desarrollado por completo sus dientes de leche, las dosis debe ser mucho más reducidas para evitar los casos de fluorosis.

Hoy vamos a mostraros cuales son las ventajas de la aplicación del flúor en los dientes de vuestros hijos. Asimismo, os indicaremos que cantidades de flúor recomiendan los especialistas según la edad de cada paciente.

-BENEFICIOS DEL FLÚOR

Como ya hemos explicado, el flúor en pequeñas dosis minimiza el riesgo de padecer caries en los niños menores de seis años. Generalmente la aplicación de este agente se hace a través de la pasta de dientes ya que esta contiene la cantidad recomendada por los odontologos. El problema es que los niños muchas veces se lavan los dientes sin la supervisión de un adulto, por lo que terminan ingiriendo gran cantidad de pasta de dientes sin que nosotros los padres, nos percatemos. Al ingerir este extra de flúor los niños tienen muchas más probabilidades de sufrir fluorosis.

Por lo tanto, se recomienda que los padres estén siempre presentes durante el cepillado los niños menores de 6 años y que ajusten la cantidad de pasta de dientes según la edad del niño. Para niños menores de dos años bastara con una gotita de dentrifico del tamaño de un grano de arroz, mientras que para los niños de entre los 2 y 6 años la dosis aproximada sera del tamaño de un guisante. Los mayores de seis años ya pueden usar la pasta de dientes para adultos, preferiblemente, cantidades de 1 o 2 centímetros de dentífrico sobre el cepillo. Asimismo, se deberá prestan mucha atención a la concentración de flúor que contenga cada dentífrico.

– ¿QUE ES LA FLUOROSIS?

En caso de no seguir correctamente los pasos explicados con anterioridad es muy probable que el niño termine sufriendo fluorosis. La fluorosis, producida por el exceso en la ingesta de flúor, es una afección que se caracteriza por el cambio en el aspecto de los dientes, los cuales terminan cubriéndose de manchas de color café y perdiendo parte de su esmalte. Aunque por norma general los casos de fluorosis suelen ser leves ( presencia de puntitos de color blanco), en algunas ocasiones donde la fluorosis esta muy avanzada los dientes se cubren de grandes manchas y grietas de color marrón, provocando dolor y repercutiendo en la estética del paciente. Además, se ha demostrado que los niños con problemas de fluorosis tienen mayores probabilidades de sufrir otras enfermedades como la obesidad o la tiroides.

OTRAS FUENTES EXTRAS DE FLÚOR

-Agua embotellada: las marcas de agua embotellada con alto grado de mineralización aportar dosis elevadas de flúor de forma natural. Es por esta razón, que en muchas de las botellas de agua mineral podemos encontrar avisos diciendo que no son actas para el consumo de los bebes o menores de 6 años.

– Contaminación: en las fabricas de aluminio y sus alrededores se ha demostrado que el ambiente contiene gran cantidad de partículas de fluoruro. Al fabricar y manipular el aluminio se emiten aire grandes cantidades de fluoruro al aire.

– Utensilios de cocina: las sartenes hechas de teflón están compuesta también de flúor. Por lo que cuando estas se deterioran liberan este elemento que nosotros después respiramos.

En definitiva, el flúor previene la caries, un problema que debe ser tratado desde el principio para que nuestros hijos puedan lucir una sonrisa brillante. Nosotros como padres tenemos que prestar atención a la cantidad de flúor que suministramos a nuestros hijos así como a todos aquellos elementos que lo puedan contener.

Odontología en niños con discapacidad

Aunque pueda parecer realmente sorprendente en pleno siglo XXI, mas de la mitad de las personas que padecen algún tipo de discapacidad siguen sin recibir ningún tipo de tratamiento dental, según la Organización Mundial de la Salud. Un dato que resulta aún mas escalofriante, si tenemos en cuenta que esta población esta mucho mas expuesta a las enfermedades bucodentales. En España el ultimo censo sobre personas con discapacidad data del año 2008, cuando se estimo que casi 4 millones de españoles padecían algún tipo de discapacidad física o psíquica, de los cuales el 40 por ciento eran totalmente dependientes. El informe no esclareció cuantas de esas personas eran niños o niñas menores de 15 años, pero se estima que la cifra ronda los 140.000 actualmente.

Los niños con discapacidades tienen muchas mas probabilidades de sufrir enfermedades relacionadas con su boca como son: la caries, la perdida de dientes de forma precipitada, la periodontitis (perdida del hueso de la encía) e incluso las maloclusiones (mal alineamiento de los dientes). Esto se debe a que estos pacientes suelen tener una higiene bucal deficiente ya que por problemas de movilidad o psíquicos no son capaces de cepillarse los dientes correctamente por si mismos. Además, influyen otros factores como la toma de fármacos para paliar las discapacidades y las dietas blandas. Por ejemplo, los niños con Síndrome de Down suelen tener problemas relacionados con la maloclusion, mientras que los paralíticos tienen problemas relacionados con la caries ya que no pueden cepillarse los dientes y además, tienen que hacer frente a otras enfermedades que afectan a sus encías.

Por lo tanto, es fundamental que tanto los padres como los odontologos sigan con mucha atención el desarrollo bucodental de estos niños. Por el momento, parece ser que este problema va cobrando relevancia entre los odontologos y cada vez son mas los profesionales que están adaptando su manera de trabajar a estas personas. A continuación, veremos cuales son las medidas que deben tomar los padres y dentistas, para que los niños discapacitados puedan luir también una sonrisa sana.

CUIDADO PARA NIÑOS DISCAPACITADOS

Como es lógico el trabajo de los odontologos se complica cuando deben aplicarlo a un paciente con discapacidades mentales, sobre todo, cuando el coeficiente intelectual del paciente es limitado. Por tanto, todo profesional tiene que consideran una serie de factores que ayuden a superar este tipo de impedimentos son producir daño físico o mental al niño. Las personas con discapacidades mentales son pacientes que suelen colaborar poco en cada intervención, por lo que obligan a los odontologos a recurrir a varios métodos especiales que veremos a continuación.

-Rectificación del comportamiento

Aquí entran en juego técnicas que ayudan a cambiar el comportamiento del paciente como pueden ser: el reforzamiento positivo (por ejemplo, si el niño abre la boca cuando el dentista se lo pide, después se le premia con una chuchería), el moldeamiento de la conducta y la modulación de esta. En ningún caso se deben aplicar castigos a este tipo de pacientes. Para aquellos que opongan demasiada resistencia se puede utilizar sedación y anestesia general.

– Restricción física

Solo se da en casos extremos en los que es necesario, pero siempre y cuando existe de por medio el consentimiento previo de los padres. Este tipo de métodos consisten en la movilización física parcial o total del cuerpo del paciente, con la finalidad de que el niño no resulte lesionado durante la intervención y que el odontologo pueda trabajar correctamente. Normalmente se realiza mediante la reducción de las extremidades superiores e inferiores, aunque se dan casos en los que también se limita la cabeza y el tronco, siempre con ayuda de auxiliares.

-Medicación antes de la intervención

En ocasiones los niños con discapacitados sufren graves problemas de ansiedad antes de cada intervención, por lo que se recurre a medicarlos con fármacos como el Diazepam ya que así se consigue aliviar la ansiedad y estrés del paciente.

-Cuidado de los padres en casa

1) Desde el primer dia limpiar las encías del bebe con una gasa mojada.

2) Desde que asomen los primeros dientes de leche hay que cepillarlos después de cada comida con un cepillo suave, puesto que, el niño fruto de su discapacidad, no podrá.

3) Usar fluoruro en cuanto el odontopediatra lo recomiende ya que los niños discapacitados no suelen enjuagarse bien la boca y este producto contribuirá a evitar futuros problemas de caries.

4) Restringir los alimentos ricos en azucares como los dulces, las golosinas o los refrescos azucarados ya que provocan caries.

5) Acudir al menos una vez cada 6 meses para que los especialistas verifiquen que todo en la boca del niño esta correctamente.

En definitiva, el seguimiento y atención de la boca de los niños discapacitados por parte de sus padres, es tan importante como el de los propios odontologos. Los niños con discapacidades requieren una mayor atención que los pacientes sin limitaciones.

Cuidado dental: labio leporino y paladar hendido

Por mucho que insistan los especialistas, por mucha publicidad que veamos en televisión o en Internet, siempre ocurre lo mismo. La mayoría de nosotros no nos tomamos lo suficientemente enserio nuestra salud bucodental. Este problema comienza cuando somos pequeños y cepillarnos los dientes después de cada comida, nos parece una autentica odisea, para terminar consolidándose cuando llegamos a la edad adulta, donde muchos no somos capaces ni tan siquiera de están pendientes del cepillado de nuestros hijos. Sin embargo, la salud bucodental es tan importante como puede ser el control del nivel de azúcar o colesterol en el torrente sanguíneo. Al no hacer un uso adecuado del cepillo de dientes las bacterias que terminan en nuestra boca tras cada comida, provocan que terminen apareciendo caries e infecciones y a la larga la perdida de los dientes, es por esta razón, por la que siempre se recomienda llevar una rutina de higiene bucal adecuada en todos nosotros.

El seguimiento adecuado del cepillado de los dientes en niños con malformaciones como el labio leporino o el paladar hendido es aún mas importante. Los niños que nacen con este problema presentan una cavidad o hendidura en la parte superior del paladar o del labio que promueven problemas de caries e infecciones mucho mas graves. Estos niños tienen muchas mas probabilidades de sufrir problemas relacionados con la falta de algún diente, malformaciones en alguno de ellos e incluso que la posición de estos varié. Pero no hay porque alarmarse pues el tratamiento para corregir este tipo de malformaciones no es costoso, largo o complicado de realizar, tan solo necesita que los padres presten mas atención a la boca de sus hijos.

Riesgos que presenta los niños con este tipo de problemas

– Hipoplasia de esmalte: es cuando los dientes del niño brotan con una menor capa de esmalte, por lo que sus dientes son mas débiles y tienen mayor probabilidad de sufrir caries.

– Deformaciones estructurales: que fomentan la aparición de huecos en la boca del niño y por lo tanto, un mayor riesgo relacionado con la acumulación de restos de comida ya que resulta mas complicado cepillarse los dientes.

– Dificultar para la colocación de aparatos: los expansores palatales, alambres, correctores…Tienen mas complicado colocarse de forma correcta que en una boca sin malformaciones, dando pie a dificultades a la hora de hablar, de comer y de limpiarse la boca.

CUIDADO POR LOS ESPECIALISTAS

Como hemos explicado en muchas otras ocasiones los niños deben ir por primera vez a consulta cuando cumplen el primer año de edad o bien, cuando erupciona el primer diente de leche. En el momento que el niño presente un labio leporino o el paladar con una hendidura, resultara muy importante visitar a su odontopediatra cuanto antes. El odontopediatra se encargara de seguir el crecimiento de la cara, mandíbula y la erupción de los dientes de leche del paciente, durante un largo periodo de tiempo. De este modo, estará en disposición de realizar un diagnostico adecuado y programar cual debe ser el cuidado dental durante los próximos años del niños.

Como ya hemos explicado, cuando se tiene el paladar hendido es muy probable que la forma, el tamaño, el número y la colocación de los dientes varié, impidiendo que estos salgan o entorpeciendo la deglución de los alimentos. Una visita temprana es esencial para reconocer los posibles problemas y para el monitoreo de la salud bucodental del niño. Sin embargo, el trabajo realmente crucial del odontopediatra consiste en coordinarse en todo momento con el cirujano encargado de la reconstrucción maxilofacial y seguir la evolución del crecimiento de los dientes y la mandíbula hasta pasada la adolescencia. Mientras que el cirujano se encarga de hacer un injerto de hueso para solucionar el problema de malformación el odontologo, seguirá la evolución del crecimiento de la mandíbula hasta después de la pubertad, momento en el que el cuerpo deja de crecer.

PREVENCIÓN DE LOS PADRES

Es muy importante educar a nuestros hijos desde que son bien pequeños a seguir una correcta higiene bucal pero cuando existe el problema del labio leporino o del paladar hendido, son los padres quienes tienen que cepillar los dientes de sus hijos ya que las hendiduras impiden que uno mismo pueda cepillarse correctamente los dientes. El cepillado debe ejecutarse con un cepillo pequeño de pelos suaves pues ayuda a llegar a todos los rincones de la boca. Asimismo en muchas ocasiones los niños necesitaran un equipo de especialistas a su lado en todo momento, que pueda asesorarles en múltiples ámbitos.

En definitiva el paladar hendido o el labio leporino es mas común de lo que solemos imaginar, por ejemplo, en Estados Unidos nacen cada año mas de 3000 niños con este problema. Como padres tenéis la obligación de intentar que vuestro hijo luzca una buena sonrisa en su edad adulta y para ello es vital tener a disposición en todo momento a un buen odontologo y cirujano.

Mi hijo no quiere ir al dentista: ¿Que debo hacer?

En nuestro blog hemos mostrado en otras ocasiones lo importante que es la salud bucodental para los niños. Para que los mas pequeños puedan presumir de unos dientes sanos y brillantes os expliquemos algunas recomendaciones como: mantener un cepillado diario, hacer uso del hilo dental, restringir los alimentos ricos en azúcar o acudir al dentista cada cierto tiempo. Los niños deben visitar a su odontopediatra al menos una vez cada año desde que cumplen los 3 años de edad o cuando surge su primer diente de leche, para que de este modo el odontologo pueda verificar que todo esta correctamente.

Sin embargo, hay un inconveniente pues muchas veces los niños se niega por activa y por pasiva a ir al dentista. Cuantas veces habremos escuchado a padres quejarse de lo difícil que es llevar a sus hijos al dentista, padres que han tenido que llevar a sus hijos a varias clínicas dentales, niños que tras pasar por consulta salieron igual que cuando entraron ya que no se dejaron intervenir por el dentista.

¿CUAL ES EL ORIGEN DE ESTE MIEDO?

Son muchas las razones por las que los niños pueden tener miedo a la hora de ir a su odontopediatra. Pero fundamentalmente son las tres siguientes:

– Los padres: los niños, principalmente entre 3 y 6 años de edad, son muy observadores y justifican su comportamiento, sus ideas y conductas en base a lo que ven en casa. Es decir, si los padres se muestran temerosos cada vez que tiene que acudir a su dentista, esto lo percibirá el niño que automáticamente pasara a copiar el comportamiento del adulto. Tenemos que tener presente que la odontología ha avanzado muchísimo en los últimos 30 años y lo que a nosotros nos pudo parecer una experiencia traumática a nuestros hijos no tiene porque.

– Miedo al dolor: hay niños que ocultan a sus padres el dolor que están sufriendo en un diente por temor a que este aumente tras pasar por consulta. Los niños adoptan esta idea en base a lo que sus compañeros de colegio les cuentan como por ejemplo, supuestas experiencias traumáticas con agujas o bisturíes que no son reales. Es fundamental detectar cuanto antes el problema y solucionarlo o de lo contrario empeorara.

– Miedo a lo desconocido: este comportamiento esta presente en toda la raza humana. El miedo a lo que no se conoce es un mecanismo de defensa que nuestro cerebro desarrollo hace miles de años para defenderse de agresiones exteriores y así poder sobrevivir. Por ejemplo, cuando el niño acude por primera vez a su odontopediatra todo para el es nuevo y desconocido: el lugar, la habitación, las personas que hay a su alrededor, lo que le van a hacer… Por ello es importante informar a los niños con suficiente antelación que es lo que van a experimentar y que van a sentir.

¿COMO PERDER EL MIEDO AL DENTISTA?

A) Uno mas de la familia: como hemos explicado en artículos anteriores nuestros hijos deben acudir por primera vez al odontopediatra cuando aparece el primer diente de leche. Una vez que haya ocurrido esto es recomendable que sigan visitando a su dentista cada 6 meses ya que de esta manera el especialista no sera un desconocido para el niño. Además, de este modo los niños aprenden a familiarizarse con el entorno que los rodea: las instalaciones de la consulta, las camillas plegables, las herramientas que utiliza el odontopediatra (bisturí, sonda, taladro, fresa, pinzas), etc.

Cuando hayan pasado 1 o 2 años la relación con el odontólogo sera de lo mas natural y divertida, por lo que sera mas complicado que el niño oponga resistencia al ir a consulta.

B) Inculcar el habito de ir al dentista: los hijos son el reflejo de sus padres. Un padre que acude habitualmente al dentista para realizarse cualquier tipo de intervención o un simple chequeo, un padre que no pone impedimentos, que mantiene una actitud positiva cuando va al odontologo, un padre que muestra a su hijo que no hay que tener miedo al dentista, un padre paciente, es un padre responsable con la salud dental de su hijo.

Asimismo, convendría premia a los hijos si se comportan correctamente en la consulta del odontopediatra. Por ejemplo, si el niño se ha portado bien podríamos premiarlo con algo que le guste: golosinas, juguetes, videojuegos…

C) Cuidado con las sensaciones que les transmitimos: en muchas ocasiones los padres sin darse cuenta trasmiten a sus hijos sensaciones negativas sobre lo que significa visitar el dentista. Cuando pronunciamos frases como » el dentista no hace daño», «que te quiten un diente no duele», etc, estamos induciendo a pensamientos negativos al niño son darnos cuenta.

Desde Dentistainfantiltoledo confiamos que estos consejos os sirvas de ayuda y podáis visitar sin problema la consulta con vuestros hijos.

Los dientes de leche y su caída

Hoy vamos a ver mas en profundidad todo lo relacionado con la caída de los dientes de leche de los niños. Para empezar decir que, este proceso conlleva un tiempo largo durante el cual tenemos que llevar a nuestros hijos a la consulta de un odontopediatra ya que este se encargara de que todo vaya según lo previsto. Cuando comienzan a desprenderse los dientes de leche, 20 en total, para dar paso a la dentadura definitiva a veces surgen complicaciones que impiden que el diente definitivo salga correctamente. La mejor manera de reconocer si existe alguna complicación en la erupción de los dientes definitivos es informarse, por lo tanto vamos a explicar todo el proceso de la caída de los dientes de leche.

¿Por qué se caen los dientes de leche?

Los dientes de leche se desprenden de la boca por la presión que va ejerciendo lentamente pero de forma progresiva y durante un largo periodo de tiempo (años), la dentadura que se encuentra debajo de la encía, es decir, los dientes definitivos. Este proceso ocurre en todos los humanos pues la función de los dientes primarios es tan solo la de aprender a masticar y a pronunciar las palabras. Sin embargo, estos dientes son frágiles y pequeños por lo que su vida útil es muy corta, es por esta razon por la que hemos desarrollado la capacidad de cambiar los dientes del mismo modo que pasa en el reino animal. Los dientes definitivos son piezas mucho mayores, mas resistentes y numerosas.

En resumen a medida que la dentición final y las encías van crecido se van desgastando las débiles raíces de los dientes de leche. Este proceso provoca tras el paso de unos años que la raíz de los dientes primarios se desgaste y que comience a moverse la pieza hasta que finalmente se cae.

¿A que edad da comienzo la caída de los dientes de leche?

Normalmente y aunque depende de factores como la alimentación, la edad a la que salieron los primeros dientes o la genética, los dientes de leche empiezan a perderse a la edad de cinco años. Existen casos extremos en los que niños comenzaron a perder los dientes con solo cuatro años y por el otro extremo, niños que no perdieron sus primeros dientes de leche hasta los ocho años.

Además, existe una importante diferencia de tiempo entre los dientes inferiores y superiores. Los dientes inferiores siempre son los primeros que comienzan a desprenderse pues son los primeros en salir, mientras que los superiores que son los que mas tardan en salir caen los últimos. Por ejemplo: los incisivos centrales inferiores como norma general se desprenden entorno a los cinco años y medio, mientras que los incisivos centrales superiores a los siete años.

Por ultimo, y aunque se suela pensar lo contrario lo cierto es que son las niñas en su mayoría las que comienzan antes a perder los dientes primarios.

¿ Que hacer en el caso de que se mueva un diente?

Cuando los dientes de leche comienza a moverse de tal modo que provocan problemas a la hora de masticar la comida e incluso pronunciar las palabras, lo recomendable es visitar cuando antes a un odontopediatra para que valore el problema. Nunca se debe forzar la caída de un diente que se mueve pues desde que comienza a moverse hasta que se desprende pueden pasar días o meses y si lo forzamos, el diente definitivo se dañara.

Asimismo, si el diente de leche lleva varios días moviéndose de forma excesiva entonces no existe ningún riesgo de dañar a la dentición definitiva y por tanto, se puede remover el diente hasta que se desprenda.

Por ultimo, existen casos aislados donde se ha producido el desprendimiento de los dientes de leche de forma demasiado prematura. Ocasiones en las que el niño apenas tenia tres o cuatro años, lo que provoco problemas para la dentición definitiva ya que a una edad tan corta estos dientes no se han desarrollado por completo. Cuando suceda un problema de este tipo es muy importante visitar la clínica de un odontopediatra pues se necesitara un tratamiento especial.

Algunas curiosidades sobre los dientes de leche

A continuación vamos a mostrar algunos datos interesantes que seguramente ayudaran a que cuidemos de la salud bucodental de los niños de la forma correcta. Para empezar, hay niños que ya nacen con algún diente de leche por lo que no hay que alarmarse. Asimismo, puede darse la ocasión de que el diente definitivo salga cuando aún no ha caído el de leche, lo que comúnmente se laman dientes de tiburón.

Además, existen casos raros en los que los dientes de leche no se caen, es decir, hay personas adultas que tiene los dientes de leche. Por otra parte, las piezas de la dentadura definitiva son mayores, están menos afiladas y tiene un color mas oscuro.

Selladores dentales en los niños

Hasta hace dos décadas apenas existía conciencia de la importancia que puede tener la aplicación de selladores dentales. Si bien es cierto, que hasta esos años apenas existía este método como forma de prevenir problemas bucodentales como la caries y por tanto, muy pocos padres lo habían experimentado durante su juventud, pero por ello no quiere decir que ahora no lo deban tener en cuenta para sus hijos.

Los selladores dentales son actualmente una de los procedimientos que mas se utilizan para prevenir problemas como la caries y es por ello, por lo que entran dentro de las prestaciones gratuitas del Sistema Nacional de Salud del estado español. A este método, se unen en el listado de medidas asistenciales la aplicación de flúor tópico y las obturaciones de acuerdo con la financiación y los programas especiales para la salud bucodental de cada año, como se recogió en un decreto ya en el año 1995.

Mas adelante, este método se ha ido incorporando en muchas subvenciones a las comunidades autónomas, con el objetivo de promover entre los padres una buena salud dental en sus hijos. Las comunidades autónomas de Madrid y Andalucia, ofrecen desde hace años el sellado de fisuras dentales como Atención Primaria a los menores. Aunque la mejor manera de aprender todo lo relacionado con el sellado de dientes es visitar una clínica dental o de odontopediatria a continuación, vamos a mostrar las características principales de que todos los padres deberían saber sobre este procedimiento.

EL SELLADO DENTAL

Cuando sellamos los dientes de los niños, estamos aplicando una capa de protección en cada diente que se interpone entre los alimentos y este, por lo que las bacterias que provocan la caries no pueden trabajar. Según estudios recientes la colocación de estas medidas preventivas reduce hasta en un 90 por ciento la posibilidades de padecer caries después del primer año y hasta en un 60 por ciento cuatro años después. Por tanto, estamos ante un método muy efectivo que ahorrara muchos problemas bucodentales a los mas pequeños, si ademas, enseñamos a nuestros hijos a tener una buena rutina de higiene dental y una dieta saludable, la salud dental sera prácticamente perfecta.

Cuando se procede al sellado de un diente. En primer lugar, el especialista se encargara de limpiar a fondo cada diente antes de sellarlo, después recubrirá cada fisura con un determinado material para formar una barrera contra las bacterias. Por ultimo, una vez implantados, los selladores tendrán que ser comprobados cada cierto tiempo para asegurar que no se han movido de su sitio. Cada uno de estos selladores tiene una vida útil media de cinco años, pero pueden durar hasta diez años e incluso, aunque se caigan, el mismo sellador puede volver a colocarse una vez mas. La aplicación de estos no causa ningún dolor ni molestia a la hora de comer, además los dientes queda estéticamente igual que antes de ser recubiertos por los selladores.

Los especialistas recomiendan una serie de pasos que hay que seguir si queremos que estos selladores duren mas tiempo. Entre todos ellos insisten en que el niño lleve siempre una buena higiene bucal (cambiando el cepillo cada tres meses), reducir el consumo de alimentos ricos en azúcar como las golosinas y los refrescos azucarados y por ultimo, pedir al dentista que coloque una suave capa de flúor sobre los dientes ya que también los protege frente a las bacterias.

De todas formas, aunque una parte del sellador se haya caído no significa que nuestros hijos vayan a tener caries, solo que las posibilidades aumentan significativamente.

¿QUE DIENTES HAY QUE SELLAR Y CUANDO?

La cantidad de dientes que hay que sellar dependerá de la cantidad de caries que nuestros hijos tengan. Los odontogolos recomiendan que las primeras piezas a tener en cuenta a la hora de sellarlas sean los molares pues son los mas susceptibles de padecer este tipo de problemas.

Normalmente las muelas aparecen cuando el niño tiene entre 6 y 12 años de edad. Para prevenir la caries los selladores deben aplicarse lo antes posible, es decir, en cuanto el diete halla surgido y de manera permanente.

TIPOS DE SELLADORES DENTALES

Los selladores dentales que actualmente existen se puede clasificar de las siguientes formas:

A) Los selladores según su composición: selladores compuestos de resina Bis-GMA, o ionomero de vidrio.

B) Según el tipo de polimerizacion: selladores autocurables, es decir, que ellos solos sin necesidad de ningún otro agente se polimerizan ( se pueden manipular durante mas tiempo), o los selladores fotocurables que necesitan luz para polimerizarse (tienen un tiempo de manipulación menor).

Sensibilidad dental en los niños

En ciertas ocasiones sentimos un agudo dolor en nuestros dientes cuando tomamos comidas demasiado frías, calientes, ácidas, dulces o bebidas muy frías, un dolor que puede dejarnos durante unos segundos la boca entumecida, los odontologos se refieren a este problema como la Sensibilidad Dental. Las personas que no llevan una rutina de limpieza bocal adecuada son mas propensas a padecer de hipersensibilidad en los dientes. Ahora imaginemos si a nosotros nos cuesta mucho aguantar este dolor, como lo tienen que pasar los mas pequeños cuando por ejemplo al darle un mordisco a un helado sientas ese dolor agudo y penetrante…Por tanto, desde aquí os aconsejamos que no lo dejéis pasar y al mas mínimo síntoma, llevar a vuestros hijos a un odontopediatra para que le de una solución.

¿Cual es el origen de la Hipersensibilidad Dental?

Miles de tubos microscópicos (tubos dentinarios) situados dentro de la dentina (capa de marfil que recubre la zona interna de cada diente) conectan los nervios con la parte exterior del diente. Sin embargo, cuando surgen problemas como las encías retraídas o periodontitis, estos tubitos quedan conectados al exterior, es decir, cualquier estimulo externo como el frio o el calor acaba llegando a las terminaciones nerviosas y provocando un gran dolor.

La Sensibilidad Dental en los niños es mas común de lo que imaginamos y es sobre todo en los meses de verano cuando hace acto de presencia. Durante el verano nuestros hijos consumen mas alimentos y bebidas frías, además se produce una mayor variación de temperatura entre unos y otros. Esta sensación tan desagradable puede afectar a la propia alimentación del niño de tal modo que cambie su alimentación, por lo que debemos remediarlo cuando antes.

CAUSAS

Existen una larga lista de problemas que causan que los tubulos dentinarios terminen por quedar expuestos y por tanto surja el dolor intenso en los dientes.

1) Mala higiene bucal: provocada por no enseñar a nuestros hijos como deben cepillarse los dientes. Cuando la técnica de cepillado no es la correcta o la pasta dental no es apta para los niños se produce la abrasión del esmalte del diente.

2) Demasiados alimentos ácidos: el exceso en el consumo de alimentos ricos en ácidos como los zumos de naranja o los refrescos con gas erosionan rápidamente los dientes.

3) Bruxismo: el bruxismo es un problema muy común en los niños que han desarrollado el mal habito de apretar los dientes de forma inconsciente. El bruxismo desgasta poco a poco la parte superior o cabeza del diente por lo que deja expuestos los tubos dentinarios.

4) Caries: la caries en los niños es un problema mas corriente de lo que los padres suelen imaginar y entre los muchos problemas bucales que acarrea, se encuentra el de hipersensibilidad dental. Por ello, insistimos en enseñar a los mas pequeños a cepillarse correctamente los dientes todos los días.

5) Dientes definitivos: la erupción de los dientes definitivos ademas de provoca dolor y molestias a nuestros hijos, también trae consigo problemas de sensibilidad dental.

6) Sinusitis: puede sorprendernos pero esta demostrado que la sinusitis (inflamación de la membrana mucosa que reviste la nariz) conlleva entre sus efectos secundarios la aparición de sensibilidad dental.

7) Dientes agrietados: cuando los niños se caen y se golpean un diente este termina por agrietarse o partirse, de tal modo que deja expuesto los tubos dentinarios y desencadenando la sensibilidad dental.

8) Gingivitis: la gingivitis ocurre cuando las bacterias que quedan en la boca por no llevar una higiene bucal adecuada, comienzan a inflamar las encías, las cuales terminan por sangrar y retrotraerse. Una vez que la encía a retrocedido deja la dentina expuesta a cualquier estimulo exterior.

SOLUCIONES

En primer lugar, recomendamos ante todo llevar a nuestros hijos a un odontopedriatra ya que son estos profesionales los que podrán hacer un diagnostico adecuado del problema. Asimismo, veamos cuales son las mejores pautas que debemos realizar para evitar la Sensibilidad Dental.

A) Usar pastas especiales para niños que sean poco abrasivas, comprar cepillos de dientes de textura suave e ir sustituyéndolos cada tres meses pues pierden eficacia. A partir de los seis años de edad es recomendable que el niño combine el uso del cepillo de dientes y el hilo dental.

B) Como es lógico evitar en la medida de lo posible que nuestros hijos consumas alimentos con grandes contrastes de temperatura y los alimentos ácidos (zumos de fruta, ensaladas, coca-cola, etc)

C) Vigilar y explicarles que no deben introducirse objetos como lapiceros, bolígrafos o juguetes en la boca ya que desgastan sus dientes. De igual modo que no usen sus dientes para cortar objetos como los envases pues pueden provocarles la fractura de un diente y sufrirán de sensibilidad dental.

D)En el caso de la sensibilidad provocada por el bruxismo, el tratamiento más efectivo es utilizar una férula nocturna durante las horas de sueño que proteja los dientes del contacto.

E)Si las molestias continúan y se acentúan, es importante acudir al odontopediatra para descartar problemas más graves que puedan derivan en afecciones bucales severas.